Ayer se reiniciaron las obras paralizadas por falta de liquidez y cuando concluyan la AAVV marcará las próximas mejoras
Los propios vecinos de Príncipe Alfonso serán los que decidan cuáles son las prioridades de la barriada y a donde se dirijirán los presupuestos que se destinen a la misma, para evitar que suceda lo que ha ocurrido con las obras que desde hace meses soportan y que debieron suspenderse por un tiempo por el sobrecoste que se derivó de una de las actuaciones previstas.
“De esta manera, estudiando las cosas realmente prioritarias y el presupuesto necesario, controlaríamos muy de cerca la efectividad de los trabajos y nos plantearíamos que nunca se incrementara tanto el gasto, a lo sumo, sobrepasarse por una cantidad prudencial, no los 500.000 euros que han calculado desde la Ciudad que han faltado para costear la totalidad del proyecto de mejora del entorno de la calle de San Daniel y las aledañas”, explica el portavoz de la Asociación de Vecino Ahmed Enfedal.
Reinicio de las obras
Ayer mismo se reiniciaron los trabajos, paralizados durante casi dos meses, concretamente en la zona del muro que provocó el sobrecoste del proyecto y frente al cual se ha previsto acometer una paleta que permita al autobús girar para poder realizar el recorrido completo por la barriada.
Respecto a la comisión de seguimiento de los trabajos puesta en marcha por la ciudad, los vecinos han insistido en que les preocupa la falta de información que tienen al respecto y van a solicitar a los responsables que lleven a cabo un calendario de actuaciones con fechas concretas de la ejecución de los trabajos “para saber a lo que atenernos y no encontrarnos con las sorpresas a última hora”.
La intención del Gobierno es culminar el proyecto y la finalización y mejora de las calles colindantes a la de San Daniel como Rafael Orozco y María Miaja. Tras estos trabajos, la Asociación Vecinal tiene claro cuales serán los próximos pasos para la mejora de la barriada. “Urge la remodelación de la calle Este. Eso será lo más importante. Tanto mejorar la accesibilidad, como el saneamiento de la misma, los cortes de agua e incluso la red eléctrica. A partir de ahí, se mejorarían todas las calles desde la parte superior a las calles más inferiores progresivamente. “El propio Gobierno nos ha confirmado que no existe inconveniente en que seamos nosotros los que planteemos qué cosas hacer y de este modo sabríamos a qué se destina cada céntimo y si no alcanzara o se disparara el gasto, ir controlando todas las complejidades que puedan presentarse”, concluye el portavoz de la asociación vecinal.





