La Guardia Civil está atenta ante la presión migratoria que existe al otro lado de la valla. Nada que ver con el panorama existente en Melilla, en donde ayer se produjo otra entrada masiva en la que resultaron heridos guardias civiles y subsaharianos (leer información completa en página 38). Aun así en Ceuta se mantiene el control, a sabiendas de que la población subsahariana pueda estar buscando nuevas formas de pase por el vallado.
El blindaje marítimo es evidente, así que los colectivos que ya han intentado el pase en varias ocasiones en balsa o nada no dudan en buscar la forma para acceder por el perímetro a la ciudad. Los tres subsaharianos que, heridos, fueron rechazados a pie de valla por la Guardia Civil en la madrugada del sábado al domingo pasado llevaron a cabo su intentona poco después del relevo de los ‘búhos’. Saben que de noche, con el uso de las cámaras térmicas, pueden ser más visibles para los agentes, así que no se descarta que vayan a intentar entradas a primera hora de la mañana, cuando se pueden confundir fácilmente con la población de porteadores que espera su entrada en la ciudad.
Al otro lado de la valla la presión que estima la Guardia Civil es mucho menor de la concentrada en torno a Melilla. No obstante ha aumentado y sus condiciones de vida son cada vez peores, lo que les lleva a intentar entradas a la desesperada sin importarles, por ejemplo, el estado del mar o reactivando vías que estaban prácticamente controladas como es el pase por la doble valla.
24 horas antes del salto registrado el sábado y que se detectó cuando ya se había producido, un grupo de unos siete subsaharianos pretendió su entrada por la Bahía de Beliones, enfundándose en trajes de neopreno. Esta vez sí fueron detectados por las cámaras, interviniendo la colaboración marroquí. Los subsaharianos ya estaban preparándose para colocarse los trajes y entrar bordeando el espigón a nado, sin importarles el temporal existente. Dicho intento de entrada fue controlado, y se producía después de dos balsas rescatadas in extremis por la Benemérita y la ‘Gadir’ de Salvamento Marítimo. Todos sus protagonistas están ingresados en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI).
En 2012 llegaron a Ceuta y Melilla 2.841 inmigrantes irregulares a nado, ocultos en vehículos o medios de transporte o bien vulnerando el perímetro fronterizo, un 15 por ciento menos que el año anterior, según los datos del Ministerio del Interior de enero de 2013.
Incidentes por los aparcamientos
La Policía tuvo que intervenir ayer para evitar el enfrentamiento entre varios inmigrantes en plena avenida portuaria. Estaban peleándose por el control de los aparcamientos a las puertas de un centro comercial, lo que provocó la intervención de las fuerzas de seguridad para que el episodio no fuera a mayores. Al menos uno de los inmigrantes participantes, de origen subsahariano, fue detenido. Este tipo de enfrentamientos se ha convertido en algo común debido a las disputas que protagonizan entre distintas nacionalidades por el control de un servicio que les reporta dinero para sus gastos. Las nacionalidades de mayor peso quieren tener el control de la zona durante más días, lo que da pie a enfrentamientos.