Luego, una vez que se conozcan las peticiones por parte de cada Consejería, será el consejero Emilio Carreira quien deberá mantener los contactos oportunos con cada uno de sus compañeros para producirse la atemperación de esas necesidades a la situación real de las arcas autonómicas.
De todas maneras, partiendo de la base del Plan de Estabilidad que tiene aprobado desde hace un año y medio el Gobierno del presidente Vivas, las cuentas públicas sufrirán muy pocas variaciones de cara al próximo ejercicio, puesto que las prioridades por parte del Ejecutivo continuarán siendo las mismas que en los dos últimos años: mantenimiento de los puestos de trabajo tanto en la Administración local como en las diferentes sociedades municipales, continuidad en el mantenimiento de los servicios públicos esenciales para los ciudadanos y atención de la mejor manera posible a los que más lo necesitan en estos momentos con las ayudas sociales. Junto a ello estará el continuar con el abono de la deuda de la Ciudad por los diferentes préstamos solicitados en la década anterior y donde se prevé que para el año 2020 estará prácticamente finalizada la citada deuda.
Su aprobación no será al menos hasta noviembre
La aprobación por parte del Consejo de Gobierno de las cuentas públicas para el año que viene no será al menos hasta el mes de noviembre, cuando se conozcan todos los datos. Aunque en esta ocasión se perderá una costumbre de los últimos años y es que ya no se deberá enviar al Consejo Económico y Social para su dictamen como era preceptivo con anterioridad, después de la desaparición del mismo hace ahora un año aproximadamente.





