El PP espera que el PSOE quiera hablar. El PSOE no le hace ascos a unas nuevas elecciones. Podemos defiende el derecho a pronunciarse de Cataluña. Caballas habla de un nuevo ciclo.
Es un tema nacional, pero con una repercusión en todo el país. La constitución de las nuevas Cortes y los posibles pactos postelectorales siguen siendo primera página en los periódicos, apertura de los noticiarios de radio y de los telediarios. En este primer debate de Cope-Ceuta y Faro TV de este año hemos querido abordar este análisis, con esos dos planteamientos dirigidos a nuestros invitados: Kissy Chandiramani por el Partido Popular; Gonzalo Sanz por el PSOE; Julio Basurco, de Podemos y Mohamed Mustafa, de Caballas.
Una esperanza ponía encima de la mesa la representante del Partido Popular, Kissy Chandiramani, donde en su primera exposición sobre qué había supuesto la constitución del Congreso de los Diputados, dejaba en el aire su anhelo para que el resultado de esa primera votación, donde defendía un pacto entre PP, PSOE y Ciudadanos para la elección del nuevo presidente de la Cámara, el socialista, Patxi López, supusiera una pista para que dentro de unas semanas, el PSOE se abstuviera cuando Mariano Rajoy presente su candidatura a la Presidencia del Gobierno. Una tesis, que, desde luego, rápidamente encontró contestación en el representante del PSOE, Gonzalo Sanz, quien quiso dejar bien claro que su partido había pactado con Ciudadanos y no con el PP, aunque, de todas maneras, ya introdujo que nos encontrábamos ante una legislatura compleja y que la media de duración de las españolas era de 3,4 años, pero que nadie se debía rasgar las vestiduras si nos veíamos abocados a unas nuevas elecciones.
Tras la opinión de los dos grandes partidos nacionales, la pelota pasó al otro lado de la mesa, donde se encontraban Julio Basurco de Podemos y Mohamed Mustafa de Caballas, partido que apoyó al grupo emergente en las elecciones generales en Ceuta. El líder del partido morado en nuestra ciudad reflejó que Ciudadanos había hecho de “correo” entre socialistas y populares y echó en cara al secretario general de los socialistas, Pedro Sánchez, que hubiera hablado de las derechas, pero donde no le ha importado “acordar con Albert Rivera aunque beneficie al Partido Popular”. Quiso defender a capa y espada a los nuevos diputados de Podemos en el Congreso, “porque se ha producido un rechazo de ciertos sectores, ya que aunque estos nuevos diputados vistan de otra manera a la que ellos están acostumbrados, lo que sí deben tener claro que el Congreso no les pertenece a ellos, sino a todo el pueblo español”.
Cerraba el primer turno de intervenciones el partido localista con Mohamed Mustafa, quien reiteró que se había iniciado un nuevo ciclo y que gracias a los partidos emergentes, “los grupos que han manejado la política española a su antojo en los últimos cuarenta años, ya no lo podrán hacer”.
Atacó el posicionamiento defendido por el secretario general de los socialistas, Pedro Sánchez, al destacar que le daba la sensación que “había puesto el intermitente a la derecha”, pero tampoco dejó en paz al Partido Popular, porque “en estos últimos cuatro años no ha existido el consenso, sino que ha aplicado el rodillo, no ha habido encuentros, los populares han impuesto sus pensamientos y han dictado las leyes”.
Como era lógico, en ocasiones era imposible que los contertulios no hicieran referencias a tiempos anteriores y ante la acusación de Caballas, Kissy Chandiramani, del Partido Popular, destacó que “tener una mayoría absoluta no es ningún pecado, porque proviene de unas votaciones respaldadas por los ciudadanos. Cuando un partido ha tenido mayoría absoluta ha intentado aprobar leyes que ha considerado buenas para el conjunto de la sociedad”.
El socialista Sanz sí quiso volver a retomar el tema central, la constitución de las Cámaras, para aseverar a Julio Basurco, de Podemos, que de los nueve miembros de la mesa del Congreso, dos eran de Podemos y que, desde luego, se consideraba como una mesa plural.
Se abrió una nueva puerta introducida por Basurco cuando acusó a socialistas y populares de mantener un modelo electoral que nunca habían querido cambiar y que ahora tampoco lo deseaban hacer, “porque no es normal que en unas zonas del país un escaño cueste cuarenta mil votos y en otro cuatrocientos mil”. Propuso que la circunscripción en vez de ser la provincia fuera la autonomía. Y en ese mismo sentido fue Mohamed Mustafa de Caballas, quien mostrándose contrario a la actual ley electoral, aludió a que las mayorías absolutas “no son beneficiosas para nuestro país”. Desde el PSOE, Sanz explicó que el PSOE sí ha dicho ahora que quiere cambiar la ley electoral, mientras que Chadiramani reflejó que es un modelo de proceso electoral que encontró en su día el apoyo de todo el arco parlamentario.
Pactos
Y cuando se puso encima de la mesa el pensamiento de cada formación sobre los pactos postelectorales, lo cierto es que, al final, todos los caminos conducen a Cataluña. Ahí es donde incidieron más cada una de las formaciones políticas. Para el Partido Popular, en la voz de Kissy Chandiramani, lo cierto es que los resultados de las elecciones son difíciles de predecir, “dado que el PSOE se niega en rotundo a sentarse a hablar, ni que tampoco pudiera haber otro candidato”. Pero tampoco ve muy claro que exista un pacto de izquierdas, no en vano, “nos encontramos con razones programáticas que les diferencia como es el referéndum de Cataluña”. Pero a pesar de ese pesimismo en la representante de los populares, quiso dejar bien claro que esperaba que los políticos fueran capaces de sentarse a hablar y unas elecciones anticipadas “no son buenas para la recuperación económica”.
Para Gonzalo Sanz, los electores socialistas no les han votado para que apoyen al Partido Popular en el Congreso y le den a Mariano Rajoy la Presidencia del Gobierno, aunque reconoce que lograr una mayoría de izquierdas está difícil, porque se encuentra el escollo del referéndum en Cataluña. Lo que para Sanz era un escollo, en el caso de Basurco y Podemos “es el argumento que utiliza el PSOE para no querer hablar de Cataluña. Que se pueda votar en Cataluña no es malo y centrarlo todo en esa línea roja no es verdad, porque nosotros hemos propuesto otras cosas. Es la excusa para no hablar de otras medidas que son necesarias en nuestro país”.
En el caso de Caballas no se puede permitir que el PP continúe en el Gobierno de la Nación, porque “si un fármaco no ha funcionado para curar al enfermo, si continuamos dándoselo, lo cierto es que empeorará”. Y defendió la misma posición de Basurco en el sentido de que los socialistas no quieren hablar del tema catalán y “para nosotros es una miopía política”. Desde su punto de vista, Cataluña ha enviado un mensaje muy claro y es que no quieren una ruptura con España, pero sí desean una atención especial dentro del conjunto de la Nación española, pero puso su defensa en que “los populares han tenido la culpa, durante estos últimos cuatro años, de haber fomentado la independencia”. Y puso el ejemplo anterior a esta etapa de cuando Mariano Rajoy hizo una campaña contra el cava catalán.
Rápida réplica de Chadiramani para señalar que había que contar las veces que Artur Mas como presidente de la Generalitat había estado provocando al Gobierno de la Nación y negó que en realidad que quien hasta hace pocos días había sido el presidente de todos los catalanes quisiera de verdad negociar con el Estado español.
Ante las referencias que con anterioridad había realizado Basurco, acusando al Partido Socialista de no querer hablar sobre el tema de Cataluña, Gonzalo Sanz negó que no quisieran discutir sobre esta cuestión, “y nosotros tenemos una propuesta muy clara en nuestro programa como es el Estado Federal. No nos encondemos ni de nada ni de nadie. El problema es que en Podemos tienen que hacer un trabajo interno, porque cuentan con independentistas en su formación en Cataluña”.
Siguiendo con Cataluña, para Basurco fue un error del Partido Popular y de Mariano Rajoy llevar a Mas a los tribunales, simplemente porque sacó las urnas a la calle el nueve de noviembre de 2014, mientras que para Mohamed Mustafa, de Caballas, fue un error también del PP llevar el Estatut que se aprobó en las Cortes Generales al Tribunal Constitucional, “porque a buen seguro, si ahora nos lo pusieran por delante, lo firmaríamos todos los que estamos aquí. Se ha perdido mucho tiempo desde entonces y ahora nos lamentamos”.
Un debate de concordia entre los asistentes
Levanta, por supuesto, muchas pasiones el tema que pusimos ayer sobre la mesa del Debate de Cope Ceuta y Faro TV, no en vano, estamos hablando de quien puede gobernar España durante los próximos años y aunque las acusaciones fueron duras en algunos momentos de los cuarenta y cinco minutos que duró la contienda tertuliana, el comportamiento de los cuatro asistentes fue digno de elogio.
Aún cuando en una tertulia de estas características es muy fácil encenderse desde el punto de vista dialéctico, el tono fue de lo más cordial. La defensa de las posiciones de cada uno dentro del respeto al contrario primó en el ambiente de los estudios.











