
La obra teatral ‘Nina Calcetina’, representada en la tarde de ayer en el Auditorio del Revellín con motivo del Día Internacional de la Infancia, cosecha un rotundo éxito entre los pequeños, que no pararon de reir Tenía razón Roberto Berrío, actor y miembro fundador de la compañía 'La Ratonera Teatro', cuando en la entrevista que concedió a 'El Faro' en la previa del la representación teatral 'Nina Calcetina', afirmó que el grupo se había posicionado en el 'No a la violencia' y "que para pasar un buen rato no hace falta mostrar violencia".
Tenía y tiene razón y con ella la demostración absoluta, vivida ayer en el Auditorio del Revellín, donde decenas de niños, de distintas edades, no dejaron de abrir la boca para admirar todo cuanto descubrían en el colorido escenario y para soltar las más inmaculadas de las risas mientras eran contemplados por unas madres que tampoco podían (ni querían) contener la alegría por las peripecias que le sucedían a 'Nina Calcetina', una heroína que ayudó a una niña llamada Kio a arreglar una muñeca mágica que le había regalado su padre pero que un fuerte vendaval de lluvia y viento la había destrozado, ajando la ilusión de la pequeña Kio.
Organizado por la Consejería de Educación, Cultura y Mujer, la representación de teatro se encuadraba dentro del Día Internacional de la Infancia, pero debido al éxito no sólo cosechado en la tarde de ayer sino al que también obtuvo la misma compañía, 'La Ratonera', con la obra 'El ratón Pérez y la brújula viajera' el pasado año, tal vez sea la demostración de la necesidad de que tales espectáculos se prodigan con mayor frecuencia.
"Desde luego que sí", decía
Maribel, a las puertas del Revellín y en cuya mano se estrechaba la de su hija Rocío, "porque son funciones muy amenas y la mejor manera de que la cría aprenda valores y se divierta". Marta, mamá de Carlos, de siete años, apuntaba que "además el hecho de que el teatro se llene quiere decir que no sólo la oferta es buena desde el punto de vista cultural sino también en lo económico porque pasar una tarde por cinco euros en el teatro está muy bien", indicaba Marta, en referencia al precio de las entradas, de dos euros para los niños y de tres para los adultos, un precio que no es nada si cuando lo que se consigue es a la gran fiesta del teatro se apunten los pequeños de nuestra ciudad.






