Conocemos ahora la existencia de un informe realizado por la Policía Nacional con el que se desmitifica la imagen que en materia de seguridad tiene la barriada. Según los datos y cálculos estadísticos que hace la Policía, en el Príncipe se produce una tasa de criminalidad menor que la media registrada en Ceuta. Esto hace concluir que dicha barriada sería más seguro que la media de la ciudad. Si hacemos caso de los números y las estadísticas cabría preguntarse por qué se está produciendo una concepción cada vez más negativa de lo que sucede en esta barriada. La Policía hace un razonamiento demasiado sencillo, buscando la justificación en la inseguridad subjetiva, pero cabría ir más allá y empezar a poner por delante factores sociales, de implicación de las administraciones y de falta de acción para unir ese barrio con los demás. Porque lo que le sucede al Príncipe es que parece que un buen día alguien dio un tijeretazo al pequeño mapa local y lo aisló, provocando que hoy pasemos de todo lo que allí suceda.





