En varias ocasiones hemos criticado algunas decisiones que el Ministerio de Educación ha tenido para con Ceuta, cuando desde la lejanía es imposible cubrir los objetivos que se marcan los especialistas.
Pero desconocemos cuáles son las circunstancias para que en los últimos días se hayan producido un cúmulo de desaciertos que están poniendo en pie de guerra a la comunidad educativa y hasta en algún que otro asunto hasta el propio Gobierno autonómico y al Partido Popular de nuestra ciudad. Primero comenzaron con la supresión de algunas especialidades de Bachillerato en determinados institutos. Por supuesto, nadie discute que no sea necesaria una racionalización porque no es viable una clase con solamente seis alumnos. Hasta ahí se puede entender, pero lo que no es normal es que la medida se intente aplicar con el ordeno y mando y sin consensuar con nadie. Incluso, no se anuncia con un año de antelación para que entre todas las partes se pueda encontrar una solución. La educación hoy en día se ha convertido en un servicio público donde todos los integrantes de la comunidad educativa tienen no solamente el derecho a opinar sino también a que se les tengan en cuenta sus opiniones. Ya pasaron los tiempos donde el Ministerio ordena y los demás obedecen. Luego han continuado con esa propuesta para que el Lunes y Martes Santo sean lectivos, desconociendo en absoluto cuáles son las tradiciones de nuestra ciudad, lo que se puede considerar hasta como una falta de respeto. Y ahora nos encontramos con esas calificaciones que han obtenido a sus proyectos determinados directores de institutos, cuando sin embargo quienes tienen responsabilidades directas en los centros como los claustros o los propios padres les otorgan la mayor de las notas. No vamos a entrar en una normativa que ha sido cambiada para que no haya paridad, sino mayoría ministerial, pero no es entendible que los funcionarios del Ministerio hayan dado a estos profesionales de la enseñanza, que tienen currículos brillantes después de muchos años dedicado a este campo, las notas más bajas que se pueden ofrecer. Más se ha parecido a una caza de brujas porque no han sido condescendientes con la política aplicada por el Ministerio en esta legislatura que otra cosa.





