La Ciudad prevé abrir los comedores escolares como sociales a partir del día 22, justo después de la finalización del curso escolar.
Las Consejerías de Asuntos Sociales y Educación están preparando el programa para que se reedite la misma actuación que se llevó a cabo el pasado verano, con la finalidad de atender a cerca de un millar de niños. Iniciativas de este tipo deben mantenerse para garantizar a los menores cuyas familias atraviesan dificultades económicas una mínima alimentación. Es lo básico en un Estado que sigue manteniendo la coletilla del bienestar y en una Ciudad en la que deben estar garantizadas las asistencias sociales, impidiendo que haya menores que pasen hambre o no puedan tener una alimentación básica. El personal del convenio que la Administración central con la local permitirá que se lleven a cabo estos servicios, garantizando que determinados centros educativos puedan abrir sus puertas en verano para que los escolares con necesidades puedan disfrutar del menú mínima del que debiera verse beneficiado cualquier menor, sin discriminaciones ni tardanzas. Una ciudad como Ceuta debe llevar hasta las últimas consecuencias acciones socioeducativas de este calado.





