Hacer más con menos, lograr mejores resultados con menos recursos. Esa es la gesta que persigue el nuevo paquete de medidas anunciado por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte y que espera refrendarse mediante decreto-ley en el Consejo de Ministros del viernes.
Antes, durante el transcurso de las jornadas de ayer y hoy, el director general de Evaluación y Cooperación Territorial, Xavier Gisbert, se encuentra en Ceuta para explicar los términos de este primer bloque de reformas y “analizar el sistema educativo local, estudiando el modo de mejorar los resultados”.
De entrada, el director ministerial no cree que exista relación entre los recortes (“ajustes y reorganización”, dijo) y la calidad de la enseñanza. Para argumentarlo, para explicarlo a los directores de los centros, Gisbert formuló la misma lógica pero al contrario: “El sistema educativo ha sido beneficiario de grandes fondos y recursos durante mucho tiempo sin que haya mejorado la calidad”. Sobre las medidas anunciadas, el director adelantó que se pondrán en marcha el curso próximo, pero mostró su desconocimiento sobre la forma en la que se efectuarán. Sí habló de las ratios de la enseñanza secundaria en Ceuta, cuyos valores calificó de “bajos”, “adecuados” y “correctos”, con lo que dejó la opción abierta a que las aulas ceutíes aumenten hasta a 36 alumnos en el curso que viene.
La otra medida que ha provocado más comentarios en la opinión pública ha sido la supresión del límite máximo de horas de clase impartidas por los docentes a la semana. El mínimo será de 20 horas en secundaria y, hasta el momento, el segmento legal era de 18 a 21 horas. ¿Provocará esto la pérdida de puestos de interinos? Los sindicatos estiman que podrían ser 150 los afectados en Ceuta. “Eso es exagerado”, dijo Gisbert. “Lógicamente afectará, pero habrá que medirlo, porque cada centro es distinto y tendrá que verse el impacto concreto”, explicó.
Sobre qué actuaciones se llevarán a cabo para mejorar los resultados, Gisbert eludió mencionar ejemplos, aunque trascendieron anuncios de la implantación de programas bilingües y la continuación de la atención a la diversidad, que “no sufrirá modificación”. “No hay intención de modificar nada de lo existente porque estamos en una fase de análisis y de estudio para ver cómo podemos mejorar”, dijo.
Y antes de visitar el ayuntamiento, desacuerdos con los sindicatos
La agenda del día del director general de Evaluación y Cooperación Territorial, Xavier Gisbert, concluyó en el ayuntamiento, donde se vio con su homóloga en la Ciudad, Mabel Deu, y el presidente, Juan Vivas. Durante la reunión trataron de asuntos en los que el ministerio y la Ciudad comparten intereses tangibles. De un lado, sobre el convenio, Gisbert transmitió a Vivas la intención de redactar un nuevo convenio para el curso próximo conforme “a los fondos de los que disponga el ministerio”.
En cuanto a la construcción de centros, el director no plaentó la creación de nuevas plazas mediante la “adecuación de aulas adicionales en otras ubicaciones”, explicó Francisco Lobato, secretario general de la Federación de Educación de UGT. Precisamente, con la Junta de Personal Docente acababa de entrevistarse Gisbert como paso previo a la reunión en el ayuntamiento. La vista con los sindicatos no fue todo lo fructífera que estos habrían deseado. A la conclusión, el presidente de la Junta de Personal, Juan Luis Aróstegui, emplazó a los periodistas a una rueda de prensa para hoy, donde mostrarían sus desacuerdos con el discurso ministerial. “Después de más de dos horas, la primera impresión que extraigo es que ha sido un tiempo poco productivo”, declaró Lobato en la misma puerta de la Dirección Provincial.
“El director no ha mencionado un número, pero ya sabemos que habrá recortes de interinos. Esa es la consencuencia más inmediata de las medidas anunciadas”, explicó Lobato. En cambio, el grueso de la discrepancia se centró en la discusión de si las ratios influyen en la calidad de la enseñanza. “El aumento del número de alumnos por aula traerá una merma de la atención individualizada al estudiante, lo que empeorará los datos de fracaso escolar en Ceuta”, dijo Lobato.






