La primera de las diez sesiones en las que se distribuirá el juicio por la Operación Palmera contó solo con la testifical de H.A.M., a quien el Ministerio Fiscal considera el cabecilla visible de una organización que entre enero de 1998 y julio de 2000 se dedicó a introducir en el circuito legal de comercio “ingentes cantidades de dinero recibidas en divisas” de todo tipo y que procederían de “distintos proveedores de la droga”. En su calificación provisional, el Ministerio Público entiende que ese dinero había que convertirlo en pesetas para “enmascarar su verdadero origen”. Al principal acusado se le considera cerebro de toda la trama, existiendo empresas tapadera y sociedades instrumentales que actuarían a modo de pantalla que pretendían enmascarar el origen del dinero. Por todo ello se le pide, en principio y salvo modificaciones que se conocerán al final del juicio, nueve años de prisión y multa de 216.364.357 euros.
H.A.M. se defendió de todas las imputaciones negándolas una a una. Tras definirse como un profesional que ha aprendido “en la universidad de la calle” y que con ocho años ya vendía los bocadillos en el colegio, explicó que en el año 1998 comenzó a dedicarse al cambio de divisas al por mayor, disponiendo de una autorización del Banco de España para poder hacerlo y con distintos asesores que garantizaban la legalidad de sus actuaciones. H.A.M. movía gran cantidad de dinero, “entre agencias y corredores se cambiaban hasta 200 millones de pesetas diariamente” y confesó que pudo haber cambiado hasta 23.000 millones, un montante “ridículo” en una ciudad como Ceuta que mueve ingentes cantidades de dinero a través del tráfico comercial con Marruecos. En su declaración de casi tres horas, manifestó ante la representante del Ministerio Fiscal que nunca sospechó que el dinero que él cambiaba tuviera un origen ilícito, ya que se trata únicamente de divisas que proceden del negocio del comercio que se movía por aquel entonces en Ceuta y sigue moviéndose de igual manera en la actualidad, a base de cambistas situados incluso a las puertas de la Jefatura Superior. “Yo no he blanqueado nunca”, insistió, repitiendo en varias ocasiones que toda su actividad estaba siempre controlada tanto por el Banco de España como por Vigilancia Aduanera, sin que nunca haya tenido apercibimiento alguno de entidad superior, ni le hayan levantado sanción administrativa alguna, llegando incluso a tener hasta una mesa para despachar con la gente en el Banco Exterior.
En sus manifestaciones confesó que en la época en la que fue investigado, de 1998 a 2000, ganó mucho dinero, nacido todo del negocio del cambio de divisas y negando hasta la saciedad que tuviera algo que ver con actividad de blanqueo de capitales procedente del narcotráfico.
Pero H.A.M. habló de más. En varios momentos de su declaración no dudó en aludir a la “maldad” de los informes policiales de esa época, que han sustentado una operación para la que se requirió el mismo número de agentes que participó en el operativo de detención de los yihadistas, ironizó.
Negó el contenido de todos ellos, asegurando que eran mentira. En esos informes se dice que se le ve transportando dinero en bolsas transparentes, llevándolo de uno a otro lado en compañía de otros supuestos integrantes de la organización. “No han podido ver esos billetes porque yo nunca llevaba el dinero en bolsas transparentes”, aclaró. Todo dijo que era falso y requirió una y otra vez las fotografías o grabaciones de esos supuestos traslados y encuentros; fotografías que no aparecen en todo el tocho policial. “Esos informes tienen la misma veracidad que los que difundió el diario El País diciendo que yo me veía con un magistrado de esta Sala”, añadió. “No le crea a la Policía, que ya le ha mentido a esta Sala antes”, le recomendó a la representante del Ministerio Fiscal, antes de definirse como un “candidato a tener problemas”, desde siempre, incluso cuando en 1995 iba a ir en las listas del PP.
H.A.M. no dudó en hablar de “calumnias” y mentiras cada vez que se le preguntaba por contenidos de esos informes policiales que dieron a pie a multitud de escuchas telefónicas ahora anuladas. El acusado insistió en esa “maldad policial” para confundir a la instructora, negó tener empresas tapadera, ni trasladar divisas de origen ilícito. “Lo más cerca que he estado de la droga ha sido en un almacén de droguería”, dijo.
Los hechos
Qué se juzga
Un delito de blanqueo El Ministerio Fiscal y la Acusación Particular que representa a la Seguridad Social, que pide la responsabilidad civil por el perjuicio causado, mantienen que hay una red que de enero de 1998 a julio de 2000 blanqueó capitales procedentes del narcotráfico.
Imputados y penas
Nueve personas En el banquillo se sienta el presunto cabecilla H.A.M., al que piden 9 años de cárcel y 216 millones de euros, y ocho personas más como supuestos colaboradores a las que se les pide 8 años y la misma multa, a excepción de una imputada para la que se le piden tres.
Procedimiento
La base del proceso Fiscalía mantiene que el grupo funcionaba con colaboradores que recibían, guardaban y transportaban el dinero, utilizando establecimientos comerciales del Mercado de los que eran titulares. Se habla de empresas tapadera. Todos los acusados niegan los hechos.