Opinión

Llevo todo el curso luchando por mi hijo y hoy siento que nadie me ha escuchado

Hoy he recogido las notas de mi hijo y siento una mezcla de tristeza, rabia e impotencia difícil de explicar.

Pero quiero dejar algo claro desde el principio: esto no es una queja porque mi hijo haya suspendido o porque tenga que repetir curso. Tampoco soy una madre que aparezca ahora, a final de curso, sorprendida por una situación que desconocía.

Llevo todo el año luchando por mi hijo.

Llevo todo el curso entregando informes, asistiendo a reuniones, preguntando, insistiendo y recordando una y otra vez que mi hijo tiene TDAH y que necesita las medidas educativas que le corresponden.

He confiado en los profesionales. He confiado en las respuestas que me daban. He confiado cuando me aseguraban que se estaban teniendo en cuenta sus necesidades.

Y hoy descubro que mi hijo afirma que nunca recibió las adaptaciones que, según me habían dicho, se estaban aplicando.

Mi hijo tiene TDAH. No es un niño problemático. No es un niño que no quiera estudiar. Es un niño que necesita apoyos específicos para poder demostrar lo que sabe.

Durante años he visto cómo ha tenido que esforzarse el doble que otros compañeros. He visto sus frustraciones, sus lágrimas, sus inseguridades y las horas de trabajo en casa para intentar sacar adelante un curso que para él siempre ha sido mucho más difícil que para otros alumnos.

Por eso me duele tanto escucharle decir que los exámenes nunca fueron adaptados.

Porque entonces me pregunto: ¿para qué sirven tantos informes? ¿Para qué sirven tantas reuniones? ¿Para qué sirve que una familia luche constantemente si después las medidas no llegan al aula?

Desde el curso 2024-2025, las instrucciones educativas para Ceuta y Melilla contemplan medidas específicas para el alumnado con TDAH, incluyendo adaptaciones en la evaluación cuando las características del alumno así lo requieran.

No estamos hablando de favores.

No estamos hablando de privilegios.

No estamos hablando de que un profesor decida ayudar o no ayudar.

Estamos hablando de derechos.

Estamos hablando de medidas que existen precisamente para que alumnos como mi hijo tengan las mismas oportunidades que el resto.

Porque adaptar un examen no significa regalar un aprobado.

Adaptar un examen no significa bajar el nivel.

Adaptar un examen significa eliminar barreras para que un alumno pueda demostrar realmente lo que sabe.

Y si esas medidas estaban recogidas y no se aplicaron, entonces alguien tiene que asumir responsabilidades.

Lo que más me indigna es que las consecuencias siempre recaen sobre el mismo.

Mi hijo es quien carga ahora con la etiqueta de repetidor.

Mi hijo es quien tiene que soportar la frustración.

Mi hijo es quien se siente culpable.

Mi hijo es quien piensa que ha fallado.

Y mientras tanto, nadie parece preguntarse si el sistema le ha fallado primero a él.

No puedo evitar sentir que durante todo este tiempo he estado luchando contra una pared. Que las familias hablamos, explicamos, entregamos documentación y pedimos ayuda, pero muchas veces nuestras palabras se quedan en un cajón mientras nuestros hijos siguen enfrentándose solos a dificultades que están reconocidas por la propia administración educativa.

Y lo más preocupante es que esta situación no es única.

Cada vez son más las familias que cuentan historias parecidas. Familias cansadas de escuchar que todo está hecho cuando la realidad que viven sus hijos dentro del aula parece ser muy distinta.

Hoy hablo por mi hijo, pero también por todos esos alumnos con TDAH que siguen teniendo que demostrar constantemente que sus dificultades existen.

Nuestros hijos no necesitan compasión.

Necesitan comprensión.

Necesitan apoyo.

Necesitan que se cumpla la normativa.

Necesitan que aquello que aparece escrito en los documentos se traduzca en actuaciones reales dentro de las aulas.

Porque detrás de cada informe hay un niño.

Detrás de cada adaptación hay una necesidad real.

Y detrás de cada repetición puede haber una historia de lucha, esfuerzo y abandono institucional que nadie ha querido escuchar.

Yo no me voy a callar.

No después de todo un curso luchando por mi hijo.

No después de verlo esforzarse cada día.

No después de sentir que quienes tenían la obligación de ayudarle han mirado hacia otro lado.

Mi hijo merece una oportunidad justa.

Y como madre voy a seguir exigiéndola.

Entradas recientes

Ceuta Ya! busca el apoyo de la Asamblea para rechazar la política de empleo de Vivas

Ceuta Ya! trasladará al próximo Pleno de la Asamblea una propuesta que persigue rechazar la…

25/06/2026

Ramón Caudevilla: "Hay potencial, y vamos a sacar el máximo provecho"

El Sporting Atlético B ha dado un paso importante en su preparación de cara a…

25/06/2026

Mercedes, de 76 años y con una pierna amputada, pide frenar el desahucio que afronta

Mercedes Ríos tiene 76 años, vive en situación total de dependencia tras la amputación de…

25/06/2026

Ingresa en la cárcel tras ser denunciado por violación

La autoridad judicial ha ordenado el ingreso en prisión del varón detenido en Ceuta por…

25/06/2026

La Ciudad elimina dos alcorques en Parques de Ceuta y continúa sustituyendo árboles por cemento

La mañana de este viernes, los vecinos que transitaban por la acera que discurre desde…

25/06/2026

Vox solicita instalaciones dignas en la estación marítima para la Guardia Civil

Vox Ceuta ha denunciado que los agentes de la Guardia Civil que prestan servicio en…

25/06/2026