No es cuestión de establecer comparaciones, pero de entrada, una de las ventajas con las que contará el presidente Vivas cuando se siente a mediodía de hoy con Mariano Rajoy en uno de los salones del Palacio de la Moncloa son dos. La primera de ellas es que su interlocutor saben de lo que le están hablando. Porque Rajoy ha sido ministro en varias carteras, es presidente del Partido Popular, ha sido jefe de la oposición y conoce los problemas de Ceuta desde hace más de diecisiete años. No podemos olvidar que fue el ministro que firmó el traspaso de las primeras competencias autonómicas allá por el año 1997 y 1998. Y la otra ventaja es la voluntad política que ha demostrado en multitud de ocasiones. El problema radica en estos momentos en las propias dificultades económicas, pero aún así, por supuesto que han existido detalles importantes para con Ceuta en los presupuestos de este año y en los anunciados para el que viene.





