Categorías: Opinión

Las tenues huellas y el fuel

Es tanta nuestra ignorancia e infinita nuestra presunción (en palabras de Darwin incluidas en su obra cumbre “el origen de las especies”) como el gran daño que hemos estado infringiendo a los ecosistemas y todavía lo seguimos haciendo.

No soy de los que piensan que somos el Armagedón del planeta, ya que él solito contiene grandes portadores de cambios a gran escala que se sufren a modo de notables catástrofes en la frágil biosfera. Por ejemplo, los movimientos del magma y de los continentes son uno de los importantes eventos que ponen las cosas en su sitio, si existe un gran asesino de especies este es al propio planeta. Una vez aclarado este particular, me gustaría comentar la estúpida edad mental por la que está atravesando nuestra especie y las negativas consecuencias que se derivan de comportamientos poco maduros y profundamente superficiales. Una pena que contando con nuestra capacidad intelectual (crear ideas, lenguajes y pensamientos complejos) nos limitemos a comportarnos como animales estúpidos y malvados con sentimientos notablemente equivocados y, como conjunto, sin los mínimos conocimientos para comprender como funciona nuestro mundo. Hacer el mal por ignorancia es feo y denota atraso y superficialidad, crueldad y brutalidad, pero hacerlo a conciencia de lo que se está haciendo por acción u omisión es de locos delirantes que no saben dominar sus ansias ni controlar sus absurdas expectativas.
El libro de Jane Goodall y Marc Bekoff denominado “Los diez mandamientos” es un alegato inteligente que apuesta por el gran cambio interior que necesita nuestra especie para dejar de maltratar a las otras especies, sus hábitats y también a la mayor parte de las personas que habitan el mundo. La lucha por la posesión de los recursos energéticos y de otras materias primas se ha convertido en un fabuloso negocio que enriquecerá a los enanos mentales que piensan que vivir una vida llena de confort y riquezas materiales es la única meta aceptable para los individuos de nuestra especie. En este sentido, conviene indicar que los dueños del mercado han creado hordas gigantescas de zombis que solo desean consumir y seguir con todos los convencionalismos establecidos socialmente para estar confortables en el sistema.
El mensaje de los dos autores mencionados es realmente más esperanzador, pues intenta significar la importancia de la educación y de la información de lo que está pasando siguiendo las huellas de Rachel Carson, a la que consideran la gran pionera del movimiento en contra de la destrucción de la diversidad y la salud de todos en nombre del dios mercado. Que por cierto ni es dios y tiene los días contados, pues depende directamente de aquello que más está dañando con sus actitudes de explotación. Hay una frase que me gusta especialmente del libro de Goodall y Bekoff y esta es la que habla de la necesidad de dejar una huella más tenue en nuestro paso por la vida. Es una discreción ecologista que me entusiasma y alegra pues me parece pragmática y realista. Convencer a nuestros amigos y conocidos de los dispendios con respecto a los recursos naturales y en contra de la destrucción de hábitats y la crueldad hacia los animales y las plantas es algo potencialmente realizable. Ambos autores incluyen algunos capítulos con cifras espeluznantes, una sádica exposición de argumentos y datos bien contrastados sobre lo que es bien capaz nuestra especie siguiendo la corriente y mirando hacia otro lado. Esto último lo hacemos la mar de bien, y además nos quedamos bien satisfechos y sin ningún tipo de remordimientos. La empresa CEPSA no parece tener tampoco muchos remordimientos por no haber hecho los deberes de invertir en sus infraestructuras de abastecimiento portuarias. Así se hace un negocio rentable y bien rentable, vendo combustible y no invierto en la costosa renovación de infraestructuras. En imagen propia sabemos que invierte y financia proyectos de investigación a los mismos que defienden sus infraestructuras, solo quieren voces a favor y ninguna crítica. Esta no es una actitud madura, ya hemos hablado en otros artículos sobre el tema de las manchas de fuel, que no podemos estar frontalmente en contra de una energía que utilizamos, pero sí tener una postura crítica para obligar al capital a realizar las mejoras pertinentes para incrementar la seguridad, evitar fugas y preservar mejor nuestras especies y hábitats marinos. Como decía Ghandi, resulta algo paradójico que escandalice un atentado contra el patrimonio histórico o un monumento urbano de cualquier ciudad y no parezca importar que se comentan atrocidades contra la creación divina.
Muchos de los educados en la tradición judeocristiana y los creyentes de los monoteísmos de verdad se tragan hoy en día que los animales y las plantas son nuestros servidores; además en el supuesto de que muchas de estas mentes los consideren inferiores esto significa que deban ser objeto de nuestras agresiones continuadas, sin que los infractores se quieran hacer responsables por estos daños.
Esto es lo que ya hizo en varias ocasiones la empresa CEPSA y la última en 2006, cuando no hizo nada de lo que debía para limpiar lo que manchó en el litoral protegido por el incidente de contaminación accidental y ahora volverá a hacerlo si no ponemos remedio entre todos. No le pedimos a los responsables de la compañía CEPSA en Ceuta que visiten las lapas protegidas como hace el gran Finlay MacLeod (naturalista, novelista, historiador de la tradición oral, cantante ocasional y elocuente narrador de historias y una de las más elocuentes presencias de la costa atlántica) mencionado por Robert Macfarlane en su inspirador libro “the old ways” ni siquiera que gocen de las aventuras submarinas entre corales de ensueño y por supuesto nunca nos atreveríamos a sugerirles que hablaran con las algas o los peces o con sus perros de compañía. Solo queremos que sean responsables y se dediquen a poner en marcha lo que su política ambiental indica y empiecen a mirar a Ceuta y a su litoral con ojos bondadosos e inteligentes.
Entre todos podemos hacer que las cosas mejoren y como indica el título del artículo pasar más desapercibidos en nuestro tránsito por el planeta, desde luego no manchándolo impunemente y cuando ocurre compensándolo como es debido.

Entradas recientes

Taburete conquista al público y pone el broche de oro al Ceuta Music Park

Taburete ha puesto el broche de oro a esta edición del Ceuta Music Park con…

22/07/2026

Familias buscan a estos desaparecidos tras cruzar de Marruecos a Ceuta

Familias de jóvenes desaparecidos en la frontera sur, al cruzar de Marruecos a Ceuta, solicitan…

22/07/2026

El día más especial de Vadym y la sorpresa que le preparó la Guardia Civil de Ceuta

La Guardia Civil de Ceuta ha compartido en sus redes sociales una de esas historias…

22/07/2026

El aleo como puente entre continentes protagoniza el cartel de la Virgen de África

El Salón del Trono del Palacio de la Asamblea ha acogido este miércoles la presentación…

22/07/2026

Repetir la final del Mundial "sin el árbitro corrupto": la petición que ya suma más de 60.000 firmas

La derrota de Argentina frente a España en la final del Mundial 2026 ha dado…

22/07/2026

Juventud Torremolinos-AD Ceuta: derrota sin alarmismos, pero con trabajo por hacer (1-0)

Vuelta a clases. Lunes por la mañana. El profesor suelta la perorata y te encuentras…

22/07/2026