Los clientes del Café-Bar ‘Las Balsas’ están de enhorabuena, desde hace semanas pueden degustar los bocadillos, de pata de cerdo entre otros, y las bebidas del establecimiento al aire libre. El local solicitó el año pasado el permiso de instalación de una terraza de 20 metros cuadrados y este mismo julio fue otorgado por parte del Ayuntamiento.
El añadido al local ha resultado ser toda una sorpresa inesperada, incluso para los clientes más habituales de este establecimiento. Fue el 20 del pasado julio cuando muchos se encontraron con esta ampliación y comenzaron a sacar las bebidas y los bocadillos tan personales del interior del bar al aire fresco de la calle, donde disfrutarían no sólo de sus comidas, sino también de las bondades del sol y la sombra de sus toldos envueltos de la brisa marina proveniente del puerto ubicado justo enfrente. Se trata de una estructura con un entoldado retraíble y cuatro mesas, capaz de cobijar a 16 personas con cierta holgura. Para poder instalar de forma legal este tipo de terrazas es necesario cumplir con ciertos requisitos como la presentación de un proyecto realizado por un arquitecto. La terraza no sólo ha traído nuevos clientes, si no que ha generado un nuevo puesto de trabajo, el del asalariado que se encarga de atenderla.
La terraza de ‘Las Balsas’ es quizás la novedad más importante dentro de las reformas con las que Jesús, dueño del negocio, ha querido dar una imagen nueva y más moderna. Fue el 13 de julio cuando, ya con el “sí” del Ayuntamiento, procedió a reformar el establecimiento entero. Sus mejoras no solo se aprecian en lo visual si no que se ha ampliado la lista de bocadillos aunque, eso sí, el de pata de cerdo se mantiene inalterable. La nueva oferta gastronómica no podía ser más acertada para los gustos de sus clientes ya que, sin saberlo, han sido ellos mismos los inventores de los bocadillos nuevos. Las nuevas incorporaciones son, ni más ni menos, que algunas de las combinaciones culinarias que pedían fuera de carta los más habituales. En su honor se ha llamado a las comidas como los clientes inventores de los mismos, así, se pueden encontrar emparedados como Automoto, Oasis, Bombero, Camacho o el dúo Camilo y Antonio. El establecimiento quiere agradecer a la clientela su fidelidad y simpatía a lo largo de tantos años así como también el apoyo de la panadería El Molino, Weil, Argal y Café Borrás durante las reformas llevadas a cabo en el local.






