Es lógico que la Ciudad Autónoma se plantee para este año la posibilidad de blindar algunos de los convenios que mantiene con la Administración General del Estado. Y no es porque no se fíe del ejecutivo presidido por Mariano Rajoy, sino por lo que pudiera venir en un futuro, ya que han tenido la experiencia durante la crisis económica de la Administración socialista de Rodríguez Zapatero. Nada más llegar Rajoy al poder, los primeros movimientos del ejecutivo de Vivas se centraron en la recuperación de convenios que habían sido podados como los de asistencia social, de los menores no acompañados o del MEC-Ciudad. Y además, había otro, que según los socialistas, había llegado a su fin, el de la producción de agua. Estamos hablando de unas cantidades que superan con creces los seis millones de euros. Ninguna tontería. Pues bien, aquellas negociaciones del los primeros meses de 2012 surtieron efecto y uno a uno se fueron recuperando aquellas cantidades podadas por los Ministerios de Zapatero. Ahora toca ser previsores y lo que se quiere desde la Administración autonómica es, desde luego, la posibilidad de que estos convenios no estén a la libre decisión del Gobierno de turno, donde de manera unilateral, se pueden reducir o eliminar en la práctica y al final suponen un perjuicio grave para las arcas de la Ciudad Autónoma y en definitiva para la calidad de vida de los ceutíes. Ahora se inicia un segundo período de negociaciones, de manera que se intentará que los mismos tengan una cobertura dentro de alguna legislación para que estén blindados. Se sabe que no será fácil, pero en muchas ocasiones la voluntad política hace verdaderos milagros y a las pruebas nos remitimos.





