No es normal que dos cargos nombrados hace dos meses hayan presentado su dimisión al director territorial del Ingesas por problemas de entendimiento con el director gerente, Manuel Cabeza. Mal empiezan las cosas, sino entre los propios mandos no hay entendimiento. Porque, la mejor recomendación que se puede realizar en una época como la presente, donde los recortes están a la orden del día y no queda más remedio que optimizar los recursos, es que el diálogo presida cualquier gestión en el sector público. Por supuesto, ello no significa que al final sean los sindicatos quienes se salgan con la suya, pero del diálogo, de los puntos de encuentros salen en ocasiones mejores soluciones. Lo que no es entendible es que un sindicato, como Comisiones Obreras, esté desde el pasado tres de abril para que les reciba el director gerente y ni siquiera les conteste. Mejor será que ahora, cuando aún se está a tiempo, se cambien las fórmulas para que, por lo menos, no impere el mal ambiente.





