La Policía Nacional ha detenido y puesto a disposición judicial a un individuo cuya identidad responde a las iniciales M.M.M., de 54 años de edad, acusado de ser uno de los dos varones que el pasado sábado a las 2.15 horas de la madrugada intentó agredir sexualmente a una mujer, según la versión de la víctima. La Jefatura Superior ha
informado este jueves en una nota de prensa de que la Sala del 091 recibió una llamada de un ciudadano “alarmado por los gritos de socorro que profería una mujer en la zona de la playa de Playa de la Almadraba”.
De acuerdo con el relato policial, “al parecer se trataba de que dos individuos habían sustraído un teléfono móvil a una mujer aprovechando la soledad del lugar y forcejeando con ella”. Además, la habían introducido en una caseta próxima “por la fuerza” con la intención, tras tirarla al suelo, de abusar sexualmente de ella, “según sus propias palabras”.
La llegada de los funcionarios policiales impidió que los agresores consumaran su propósito. Ambos se dieron a la fuga y el mencionado anteriormente fue alcanzado. La Policía mantiene abiertas las gestiones “para la identificación y detención del otro individuo”.
De este suceso informó este periódico en su edición del domingo, aunque, en ese momento, no se había comprobado aún si la mujer sufría o no un intento de violación. Además, igualmente, las primeras noticias apuntaban a que nada más que había sido una persona la que había intervenido.
Por otro lado, agentes de la Jefatura Superior de Policía de Ceuta han detenido a R.A.F., un individuo de 35 años de edad que se dedicaba a la venta de hachís en su domicilio, ubicado en la barriada de El Morro. La investigación policial comenzó tras “tener noticias” de que en una vivienda de la zona se producían “movimientos anómalos de personas ajenas a la misma” que “hacían pensar se pudiera estar ante la comisión de algún hecho delictivo”.
Los funcionarios de la Jefatura Superior realizaron las correspondientes pesquisas hasta concretar que en el interior de la vivienda presuntamente se ofrecía a la venta hachís. Tras varias vigilancias sobre el inmueble y seguimientos a sus moradores se llegó a la identificación del titular de la casa y, seguidamente, con los indicios y demás detalles incriminatorios, se obtuvo la preceptiva autorización judicial para efectuar un registro.
Durante su realización se arrestó al morador, al que se le imputa un delito contra la Salud Pública, y se intervino en el interior de su domicilio “droga preparada para su comercio, dinero en metálico, una balanza de precisión y efectos varios para la manipulación de estupefacientes”.





