El cabeza de familia se sentó en la cornisa del edificio, de unos 9 metros, lo que hizo saltar las alarmas
La Policía Local procedió ayer a ejecutar una orden de desalojo en una vivienda de Defensa que se sitúa frente a la Iglesia de Nuestra Señora del Valle. Todo era un simple procedimiento tras una sentencia en la que un matrimonio fue condenado por usurpación de inmueble hasta que el ‘okupa’ al que se tenía que desalojar subió a la cornisa del edificio y saltaron las alarmas.
Hasta allí acudió rápidamente el Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento ante el temor de que este hombre se precipitara al vacío.
Desde el momento en que llegó la Policía Local se activó un protocolo para convencer a la familia de que abandonara la vivienda con normalidad. El agente que tomó el peso de la operación fue Manuel Meléndez, jefe del Grupo Operativo Administrativo (GOA), quien entró en el interior de la vivienda y mantuvo una larga conversación con la familia, que finalmente abandonó la casa. El padre de familia incluso agradeció a la Policía Local el trato recibido durante el desalojo.
También acudió a la vivienda personal de la Consejería de Servicios Sociales, con su jefa, Josefina Castillo, al frente. Le ofrecieron a la familia el traslado a la ‘Pensión del Cateto’ de manera provisional para después enlazar con el programa de alojamiento alternativo una vez encuentren una vivienda para alquilar.
Según informaron a este medio fuentes judiciales, es la segunda vez que la Policía acude a esta vivienda a desalojarla tras la sentencia. La primera vez, la operación comenzó cuando no se encontraban en la vivienda y en su interior nada más había varios perros. A las dos horas volvieron a ocuparla.
Llevaban tres años en la casa
El cabeza de esta familia, de 30 años de edad, atendió a los medios de comunicación una vez se encontraba en el exterior de la vivienda. Con su hijo en brazos explicó que llevaban tres años ocupando la vivienda “porque la cosa está muy mal” y no tenía casa ni trabajo para sacar adelante a su mujer, de 29 años, y sus tres hijos –uno se encontraba con ellos en el momento del desalojo y los otros dos estaban en el colegio–.
A la pregunta de por qué se subió a la azotea cuando iba a comenzar el desalojo, respondió que había sido por la difícil situación que está atravesando. “No tengo ni trabajo ni nada”, añadió.
Una vez fuera de esta vivienda, irán a la ‘Pensión del Cateto’, a una habitación de “cuatro metros cuadrados” donde tendrá que hacer su vida con su mujer y sus tres hijos.
Una vez que la familia accedió a salir de la vivienda, recogió sus cosas y se marchó. Seguidamente, personal de Defensa entró en la casa para realizar el inventario.
Lo que en un principio parecía un desalojo peligroso debido a que el padre de la familia que ocupaba la casa se situó en la cornisa del edificio, que tiene unos 9 metros de altura, se convirtió después en una operación controlada en la que primó la seguridad.
Trabajo coordinado para una operación controlada
Tanto Policía Local, como la Nacional, los Bomberos y Servicios Sociales trabajaron de manera coordinada para que en el desalojo primara la seguridad de todos. Servicios Sociales ofreció a la familia alojamiento provisional en la ‘Pensión del Cateto’, y el jefe del GOA de la Policía Local tomó las riendas de la negociación. Finalmente, la familia aceptó salir de la vivienda concluyendo así el capítulo del desalojo, pero no el del difícil momento que pasa esta familia.
El oportunismo de Mikel Merino apareció este lunes en Dallas para decantar en el minuto…
La Asociación Hijos de Nuestra Señora del Carmen ha presentado este lunes el cartel oficial de…
La AD Ceuta FC ha informado de la renovación de Claudia Navas, que continuará formando…
Voluntarios de la asociación Agrevice, personal de Centro Zoosanitario, trabajadores de Ecoservicios, particulares e incluso…
La vicepresidenta segunda y consejera de Hacienda, Transición Económica y Transformación Digital del Gobierno de…
La dirección deportiva de la AD Ceuta FC continúa inmersa en un intenso trabajo durante el mercado estival. La…