Agentes de la Policía Nacional han detenido a dos personas, entre ellas un menor de 17 años, que pretendían embarcar ocultando hachís. Los servicios, tal y como ha informado la Jefatura Superior en una nota de prensa, se llevaron a cabo en el transcurso de varios controles policiales para detectar el pase de droga en pequeñas cantidades.
En el primero de los casos, agentes de servicio afectos a Seguridad Ciudadana detuvieron a M.A.C.P., natural y vecino de Granada, de 40 años de edad, el cual había ingerido un total de 164 bellotas con un peso aproximado de 1.750 gramos. El detenido, al cual le constaban varios antecedentes, fue puesto a disposición judicial sin que vaya a poder evitar la cárcel ya que le constan hechos anteriores del mismo tipo.
La segunda intervención se produjo en el día de ayer, cuando agentes del servicio en el control de documentos de la Estación Marítima, se percataron del fuerte olor a hachís que desprendía un pasajero por lo que decidieron realizarle un cacheo superficial, hallándole escondidas entre sus prendas 10 placas de esta sustancia. El detenido, menor de edad y vecino de Ceuta, fue puesto a disposición de la Fiscalía de Menores.
En casos como este último, el órgano fiscal dispone de un amplio abanico de sanciones que se aplican en función del delito que haya sido cometido por el menor. Se busca evitar la reincidencia y que ese menor entienda las consecuencias de haber incurrido en un delito. Las medidas que se imponen fueron reforzadas una vez que tanto el Área de Menores como la propia Fiscalía detectaron que estaba aumentando el número de adolescentes que eran utilizados para el pase de hachís por adultos. Esta situación provocó un endurecimiento de las penas para intentar mermar este tipo de prácticas.
No es la primera vez que las fuerzas de seguridad detienen a adolescentes que son interceptados con placas de hachís adosadas al cuerpo o con bellotas ingeridas, trabajando para las organizaciones a modo de culeros.





