Agentes de la Policía Local ordenaron el cierre de un lavadero que ya había sido previamente clausurado en mayo, cumpliéndose así una orden dictada por Fomento. El local, ubicado en la Almadraba, es del mismo dueño de una tienda de neumáticos y un hotel ubicados en la misma zona y los tres locales fueron clausurados por la Policía atendiendo a una orden cursada tras haberse detectado varias irregularidades.
Pues bien, la Policía comprobó que a pesar de la clausura ejecutada, incumpliendo dicha orden y meses después de aquello, sus responsables habían optado por volver a poner en funcionamiento únicamente el lavadero.
Ahora se le ha vuelto a tramitar otro expediente sancionador mucho más grave, ya que suma la falta de licencia con el incumplimiento de un decreto.
Vertidos ilegales
En otro orden de cosas, la Policía Local denunció a una empresa constructora que fue sorprendida volcando residuos en Los Rosales, en uno de los vertederos incontrolados que se generan por acciones de este tipo, que buscan así evitar el pago de la tasa que se cobra en el barranco de Piniers.
Ya en el ámbito puramente de tráfico, se interpusieron varias denuncias por rebasar la velocidad límite establecida, así como otras por consumo de estupefacientes, venta ambulante o portar un arma prohibida en la vía pública. Se intervino además en un control un vehículo que carecía del seguro obligatorio.






