La Policía Nacional ha conseguido averiguar que detrás de dos denuncias presentadas en la Jefatura Superior no había más que unas simulaciones de delito, es decir, eran falsas. Gracias a la investigación abierta y a la colaboración de testigos se ha podido llegar a tal confirmación. Uno de los casos se refería a la denuncia presentada por el llamado J.L.G.S., quien acudió a la Jefatura para manifestar que le habían robado su cartera, diversa documentación y su teléfono móvil del lugar en el que estaba pernoctando. Tras la comprobación de los datos aportados se pudo saber que era falso.
Sin duda la más grave fue la presentada por una marroquí llamada A.B.M.E., que había denunciado una agresión sexual, culpando directamente al encargado del almacén de un centro de acogida en el que ella estaba. Pues bien, después de que la Policía comprobara una serie de datos, se supo que dicha denuncia era también falsa.
La Jefatura Superior destaca en un comunicado que en ambos casos “gracias a la labor de los agentes investigadores de la Policía Nacional y a la inestimable colaboración de los testigos, se ha podido averiguar que las dos denuncias interpuestas obedecían a intereses espurios, poniendo en funcionamiento tanto la maquinaria policial como la judicial ante hechos manifiestamente falsos”, sentencia.
La Policía advierte de que este tipo de denuncias son ya demasiado frecuentes, y lo que persiguen los denunciantes es ocultar otros delitos, imputarlos a terceras personas o, incluso, vengarse u obtener un lucro ilícito.
Lo destacado de ambos casos es que se ha podido demostrar que ambas eran falsas. Sobre todo en el caso de la denuncia de agresión sexual, ya que se había acusado directamente a un trabajador del centro, de forma injusta.
La simulación del delito está penada en la legislación por lo que ambos denunciantes, tras demostrarse la falsedad de los hechos narrados, se han convertido en denunciados por este tipo de delito y puestos a disposición judicial.
Y en Sevilla, detenidos con hachís de Ceuta
Y en Sevilla fueron agentes de la Policía Nacional los encargados de detener a dos jóvenes que transportaban desde Ceuta, escondidos en su organismo, 369 bellotas de hachís con un peso total de 3,5 kilogramos. Los detenidos han sido identificados como S.M.C., de 27 años, y J.V.T., de 35, y ambos se dedicaban a distribuir en Sevilla hachís que transportaban desde Ceuta oculto en su organismo. Los dos detenidos, vecinos del barrio sevillano de Palmete, se desplazaban habitualmente hasta Ceuta para adquirir la droga, usando un vehículo de alta gama en estos desplazamientos. Una vez adquirida, la ingerían y regresaban a Algeciras. La Policía les siguió toda la ruta.