La Pascua del Sacrificio es, sin duda, una de las festividades más especiales para los alumnos del ‘Reina Sofía’ y sus días previos se viven con intensidad desde Infantil, donde los más pequeños preparan actividades en torno a la tradición musulmana. El cien por cien del alumnado es musulmán aunque hay niños hijos de padre o madre cristiana. Pero eso no es impedimento para que se celebren también otras fiestas como la Navidad o el Carnaval por la tradición y el arraigo que implican en Ceuta. Se trata en definitiva de educar teniendo muy presentes, aún más si cabe, los valores de la tolerancia y el respeto para inculcárselos a 680 alumnos, 230 de ellos cursando Infantil y el resto Primaria. Ayer, aunque las actividades estaban planteadas para Infantil, no faltó la participación y colaboración de algunos grupos de Primaria. Un enorme cordero dibujado en la entrada y adornado con algodón daba la bienvenida a los padres que desde primera hora se implicaban en la celebración de la festividad llevando comida para un gran desayuno ilustrativo en el que se explicaron las características de la fiesta. Además, en toda fiesta que se precia no puede faltar el cante y todos entonaron las dos canciones que hace años escribieron dos profesoras del centro para celebrar esta fiesta en la que hablan del borreguito que ha comprado el padre y de la celebración de la Pascua con abuelos y familiares continuando con la tradición a través del tiempo.
El colegio ‘Reina Sofía’ también guarda una gran tradición. Y es que aunque lleva más de dos décadas emplazado en su actual ubicación, tal y como explica el director del centro, Andrés Rincón, anteriormente el actual Polifuncional acogía las instalaciones del centro y muchos de los vecinos de la barriada de Príncipe Alfonso fueron educados en sus aulas.
El coordinador de Infantil, Manuel Ramírez, lleva 14 años como profesor allí y en su actual clase ya hay hijos de varios alumnos a los que tenía en su aula cuando llegó. Reconoce que lo que más les gusta a los pequeños es el momento de ir a escoger el borrego junto a sus padres. La mayoría ya lo han elegido y cuando se les pregunta cómo es todos dicen lo mismo: “¡Grande!”. Ya a principios de curso se establece un calendario festivo y en base a él se preparan actividades a través de las cuales se celebra la fiesta. En este caso, uno de las partes más importantes ha sido la convivencia entre las diferentes aulas con el desfile en el que participaron todos los alumnos, vestidos con las ropas tradicionales conscientes de que el de ayer era un día muy especial porque celebraban el Id al Adha en el colegio.
Los profesores también se vistieron y formaron parte del desfile tocando instrumentos y animando a los pequeños a pasarlo bien. “Estamos en un Centro de Difícil Desempeño, atendemos una población específica con unas clases cada vez más masificadas pero si hay algo que tenemos que destacar es la participación de los padres”, apuntó el jefe de estudios, Emilio Sánchez.







