Hablar en Ceuta de una nueva sede judicial es retrotraernos en el túnel del tiempo e irnos a comienzos de la pasada década, cuando se expropió el Cine África para que allí se instalara el nuevo Palacio de Justicia. Una vez que la Ciudad Autónoma dio todos los pasos, resultó que el Ministerio se echó hacia atrás aludiendo a que las alturas no eran suficientes para albergar allí todas las dependencias. Luego, vino el ofrecimiento de compra por parte de la Ciudad Autónoma al Ministerio de Defensa de la zona militar donde hoy existen algunos Juzgados en la Plaza de Maestranza. Pero claro, la crisis económica no permitió ni al Gobierno de Vivas comprar el terreno al Ministerio, ni tampoco Justicia hubiera tenido disponibilidad presupuestaria. Y el último ofrecimiento fue el año pasado cuando Vivas le visitó en Madrid y le puso encima de la mesa el antiguo acuartelamiento del Brull. Esta es la historia, pero ahora la realidad es distinta. Y desde la Delegación del Gobierno, dentro de ese plan que ha puesto en marcha de optimización de todas las infraestructuras que el Estado tiene en Ceuta, pensó que el antiguo edificio del Banco de España sería un lugar ideal para que allí estuviera la nueva sede judicial. Por supuesto, se cubría por un lado el objetivo básico de tener una nueva sede y además a un precio mucho más asequible que permitiría su puesta en marcha en un tiempo más que prudencial. Y encima ahora coincide en el tiempo la visita de quien tiene en su mano el impulsar este proyecto, el ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón. Será la oportunidad primordial para insistir, que lo vea in situ y que luego ponga en marcha el proyecto. Hace un año y medio le dijo a Vivas, en el encuentro que ambos tuvieron, que Ceuta tendría nueva sede judicial. Pues bien, ahora tendrá la oportunidad de cumplir con su promesa.





