La reducción de las operaciones de tesorería por parte de la Ciudad Autónoma en los últimos años ha sido verdaderamente espectacular. En estos créditos a corto plazo la situación financiera del Ayuntamiento ha permitido un descenso a casi una tercera parte en menos de tres años.
Con datos oficiales en la mano nos encontramos, por un lado, que en el año 2012 que se puede considerar como el ejercicio más problemático para las arcas autonómicas y donde se puso en marcha el conocido plan de ajuste, el Gobierno se vio en la obligación de pedir unos treinta millones de euros en operaciones a corto plazo, mientras que en el año 2015 serán unos doce millones, con lo cual en más de un sesenta por ciento ha bajado. Y otro aspecto también interesante son los intereses que se abonarán. En el año 2012 esos treinta millones de euros se firmaron con un tipo de interés de aproximadamente un cinco por ciento, mientras que los de este año estarán con medio punto de interés. El ahorro anual para las arcas de la Ciudad Autónoma será de un millón de euros aproximadamente.
Esta política con las operaciones de tesorería, en cuanto al tipo de interés, es la misma que la Ciudad ha estado aplicando últimamente a todo lo relacionado con los préstamos a largo plazo donde ha refinanciado esos tipo de interés ya que tenía posibilidades de que bajaran de más de un cinco a poco menos del uno por ciento y el ahorro anual se valoraba en unos cuatro millones de euros. Eso se ha hecho a lo largo del presente año con el crédito que se pidió en su día para el pago a los proveedores y luego se ha refinanciado una serie de préstamos que sumaban unos treinta millones de euros. El mismo Gobierno ha manifestado en varias ocasiones que sería una temeridad desde luego no aprovechar las posibilidades que ofrece el mercado en estos momentos para intentar un ahorro.






