Hablar de las cárceles de Marruecos, de su situación, de cómo están los presos no nos pilla de lejos.
Son ya varios los casos de ceutíes que han terminado ocupando una de estas penitenciarías con celdas con capacidad para diez personas que terminan albergando a 40. Las noches se convierten en un infierno, en el que decenas de hombres duermen hacinados, mezclando pies con manos, cabezas con espaldas. Se busca un hueco hasta que llega la luz del día. Son muchas las oenegés defensoras de los derechos humanos las que han denunciado esta situación. También, de manera individual, lo han hecho las familias de presos. Ahora dicha protesta cobra mayor peso tras conocerse la existencia de un informe oficial de la ONU en el que se reconoce la violación de esos derechos humanos.
El investigador sobre Actos de Tortura de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Juan Méndez, ha visitado casi una decena de cárceles de distintos puntos de Marruecos, pudiendo comprobar in situ cuáles son las condiciones en que se encuentran los presos. No sólo denuncia el hacinamiento (la sobrepoblación es de un 180%), sino la forma en que se desarrollan los interrogatorios a los detenidos que terminan finalmente en el interior de una prisión. De estos casos conocemos muchos. En la hemeroteca de ‘El Faro’ hay muchas historias de ceutíes encarcelados injustamente que saben bien qué tipo de ingreso carcelario han tenido.
En su informe oficial, que puede consultarse por internet, se señala no obstante la existencia de una voluntad política para cambiar la situación, así como se destaca el papel, cada vez más importante, que están teniendo las oenegés para mantener viva la atención sobre esta realidad. En la denuncia, avalada por la ONU, se habla del trato “cruel, inhumano y degradante” que se da y se denuncia la persistencia de casos de malos tratos.
Lo importante de este informe es que empieza a surgir un movimiento fuerte. Sucede políticamente pero también por iniciativas sociales, con blogs como éste: carcelesmarruecos.blogspot.com.es.
De Carromero y Cuba... a Marruecos
La lucha emprendida por el Gobierno para lograr, primero, que el dirigente de Nuevas Generaciones del PP, Ángel Carromero, condenado en Cuba a cuatro años de cárcel por homicidio imprudente, llegara a España y, segundo, para obtener su primer beneficio para abandonar la prisión marca un claro diferencial en el trato que se da a según qué presos. Lo denuncia la plataforma Presos Marruecos, que celebra “enormemente la efectividad y agilidad con la que nuestro gobierno ha realizado el traslado del español preso en Cuba. En menos de un mes desde que firmó la solicitud de traslado, Carromero está en España e iniciando los trámites para el Tercer Grado”, señala. Pero lanza un pero: “Esperamos que esto suponga un cambio en la forma de proceder puesto que actualmente los presos españoles en Marruecos tardan años hasta venirse a España. Confiamos en que el gobierno muestre el mismo interés y esfuerzo a nuestros compatriotas en Marruecos y que con la misma rapidez los presos españoles en el extranjero con condena firme sean trasladados a las cárceles españolas”.






