Después de la reunión que se ha producido en Roma entre los cuatro países más fuertes de la zona euro parece claro, salvo la opinión de la canciller alemana, que tanto Francia como España e Italia apuestan por una Europa más unida, pero no solamente desde el punto de vista político sino que aún queda por profundizar mucho tanto en el campo económico como en el fiscal. Esa es la idea que ahora está defendiendo el presidente español Mariano Rajoy, pero no deja atrás esa otra línea que defiende el nuevo presidente francés, donde junto a la austeridad también es necesario trabajar por el crecimiento y de esa manera han aprobado ya un paquete que suma unos ciento cuarenta mil millones de euros. Europa se está jugando mucho y si todo el mundo estaba pendiente de una caída de Grecia podía arrastrar al resto de loa países, imaginemos que sucedería con una caída de gigantes como España e Italia.





