Las noches son pasajes luminosos a la contingencia, cosmopolitas; el revoloteo de sus manos en los deshechos de basuras de calles cualquiera, se alimenta del bocadillo y algún que otro café de un comerciante piadoso. Camina arrastrando los pies, el pisar le duele; señalado al paso por ojos juiciosos, que desnudan la verdad de la realidad: la que la cubre entre papel de periódico y alguna manta sucia y araposa,para resguardarse de la frialdad del banco de piedra donde pernocta y aloja los deshechos de lo que consume.
Come de lo que le dan, a escondidas. Observa como los viandantes se la quedan mirando extrañados por su presencia en una avenida céntrica de la Ciudad, alguno se le acerca y le deja alguna que otra moneda, otros, en cambio entre murmullos y murmullos critican su presencia.
Es observada día tras dia, por políticos, policías, y los propios vecinos de la zona, quienes la miran con gestos piadosos, pero sin que se busquen soluciones.
Incluso el pasado mes de Agosto se alertó los servicios de Emergencia 112, haciendo acto de presencia varias unidades de vehículos policiales e incluso una ambulancia.
Trataron con ella, pero decidió que no quería acompañarlos, prefería seguir en la calle. De momento, ha pasado el caluroso verano, y ha podido soportarlo, pero ahora viene el crudo Otoño, con su frio, lluvias, vientos, y me pregunto,¿ las autoridades no piensan tomar cartas en el asunto ¿. ¿ Acaso en Ceuta no existen unos servicios sociales que puedan hacerse cargo de ella ¿, O quizás, es más fácil pasar junto a la misma e ignorarla?





