La mayoría de las cerca de 70 personas que han abandonado España en los últimos años captados por movimientos terroristas para integrar sus filas en territorios en conflicto como Siria, Irak o Mali acaban desencantados con lo que encuentran a su llegada.
Según han informado a Europa Press fuentes de la lucha antiterrorista, las fuerzas de seguridad han detectado que esta mayoría ya ha trasladado ese sentimiento a su entorno o familiares y que incluso algunos han manifestado su deseo de volver.
En las cárceles españolas hay actualmente siete retornados que fueron detenidos a su llegada. Además, las fuerzas de seguridad españolas arrestaron a otros dos que fueron entregados a sus países de origen.
Uno de los siete retornados es el ceutí Abdeluahid Sadik Mohamed, detenido en enero en el aeropuerto de Málaga tras bajar del avión que le traía de Estambul (Turquía), a donde había llegado procedente de Siria, donde había estado integrado en las filas del Estado Islámico y las autoridades españolas creen que participó en diversas acciones terroristas.
Este ceutí se crió en la barriada Príncipe Alfonso pero residía en el Recinto Sur, y es el quinto de ocho hermanos. Está casado y es padre de dos hijas de cuatro y tres años. Según dijo, volvía a voluntad propia debido a las ganas de reunirse de nuevo con su familia. No obstante, los expertos en la lucha antiterrorista le consideran “muy peligroso”.
La estancia en prisión de este individuo no es conflictiva, pero tampoco ha dado muestras de colaborar con las autoridades a la hora de relatar sus actividades, siempre según las mismas fuentes.





