Eso es lo que habrían hecho con el menor de 16 años, cuya familia es conocedora de su marcha a Siria vía Turquía, ya que ha sido el propio adolescente el que les ha confirmado este dato vía telefónica. De forma obligada tuvo que hacerlo con documento falso, saliendo por el aeropuerto de Casablanca en compañía de un grupo de comerciantes conocidos del zoco de Castillejos.
El propio delegado mostró en declaraciones a los medios de comunicación su “preocupación” e indicó que durante mucho tiempo ha existido en Ceuta una “dejación” en el control sobre el islamismo radical “por buenismo” y ahora “nos encontramos con una situación muy delicada, con familias sufriendo porque sus hijos son captados y van a inmolarse a Siria o Líbano... a donde los captores, secuestradores de voluntades, decidan dónde deben inmolarse”, puntualizó.
El delegado aclaró que se está trabajando a nivel de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado (Guardia Civil y Policía Nacional) además de contando con instrumentos del Ministerio del Interior para llegar a los orígenes. “En Ceuta también hay sitios donde se realizan captaciones”, apostilló, señalando la rama salafista, complementaria a las que se llevan a cabo en Marruecos. En el caso de Ceuta, las marchas de jóvenes a Siria se han conocido por sus propias familias, porque han acudido a presentar denuncia por desaparición o porque se ha comentado su ausencia en las barriadas en donde residen.
González Pérez habló de “secuestro de voluntades”, ya que estas personas han marchado voluntariamente”. Sobre esos grupos que se dedican a la captación se está trabajando. Además se cuenta con algunas conversaciones telefónicas que, sobre este asunto, se han conseguido contando con el oportuno aval judicial.
El pasado mes de enero, las autoridades marroquíes informaron de la detención de varios sujetos por dedicarse a captar ‘yihadistas’ en Ceuta y las ciudades marroquíes de Tánger, Meknes, Alhucemas y Fnideq (Castillejos), la localidad que se encuentra al otro lado de la frontera del Tarajal y en donde incluso se ha celebrado como una fiesta la muerte de uno de sus vecinos inmolados en Siria.








