A cinco meses de la implantación de la Oficina Judicial, el modelo sigue provocando rechazo en ciertos sectores. CCOO valora un informe profesional Si los plazos (aproximativos, eso sí) se cumplen, estamos a cinco meses de que en Ceuta se implante la Nueva Oficina Judicial, la denominada NOJ, la misma que el secretario general de la Administración de Justicia, Joaquín Silguero Estagnan, y su comitiva avalan desde un primer momento y que presentaron el pasado mes de marzo a los distintos estamentos que componen la Justicia en nuestra ciudad.
Cinco meses, más o menos. De ahí que, viendo que la amenaza se aproxima, el sindicato Comisiones Obreras (CCOO) en el sector Justicia, que mantiene un vigoroso rechazo a la implantación de la NOJ, explica cómo –a su entender– "se desmontan por sí solas las promesas de que la NOJ es positiva".
Para ello, el sindicato señala que "desde un primer momento tanto Silguero como la secretaria de Gobierno en Ceuta (Josefa Vilar) han puesto como ejemplo la sede de Cáceres, donde ya funciona la NOJ, incidiendo en lo bien que funciona y que guarda semejanzas parecidas a las singularidades de Ceuta".
De tal modo, el sindicato estima que tal extremo queda desmontado con un informe al que ha tenido acceso y que ha sido elaborado por el secretario del Servicio Común de Ordenación del Procedimiento de Cáceres, Miguel Gómez de Liaño González, en cuyo interior se desmenuzan los pros y los contras de la NOJ, "pero especialmente se hace hincapié en los grandes problemas que ocasiona este sistema", indican las fuentes consultadas de CCOO.
Así, en el informe señalado se puede leer que "la mejor manera de efectuar una crítica a la Nueva Oficina judicial es ilustrando un supuesto práctico que se desarrolle en la misma, como, por ejemplo, el desahucio", donde según el autor aparecerán diversos problemas y fallos de la Nueva Oficina Judicial que se dividen en tres bloques: Problemas de gestión de la oficina, "ya que existe duplicidad de actuaciones, intervención de un mayor número de personas y servicios, desconocimiento de la localización de las actuaciones y estado de las mismas", explica Gómez de Liaño González; problemas materiales o de falta de medios, "ya que no existe agenda de señalamientos, falta el expediente digital y un sistema informático más acorde con la realidad"; y problemas de personal, "dado que existe una mala redistribución de los efectivos que antes conformaban los juzgados entre las nuevas entidades que componen la NOJ, debido a que no se tiene en cuenta el volumen de trabajo de las mismas y que nos encontramos encorsetados en unas relaciones de puestos de trabajo inmóviles que no son acordes a las circunstancias. Si a esto se une la carencia de medios personales, que siempre existió en Justicia, el problema se agrava", remarca el secretario del Servicio Común de Ordenación del Procedimiento de Cáceres.
Un somero estudio secundado por el citado sindicato y que no son sino las últimas críticas que reciben desde ciertos sectores de nuestra ciudad las reformas impulsadas por la cartera que dirige el ministro Alberto Ruiz Gallardón, una cadencia que comienza a tomar el cariz de lo infinito, de lo que se sabe cuando empieza pero nunca cuándo, dónde y cómo termina.






