¿Nunca habéis fallado? ¿No os habéis sentido impotentes por no llegar a donde quisierais? El fallo es imposible de evitar, pero qué debemos hacer ante esto, nos preguntamos continuamente.
El fallo hay que tomarlo desde una perspectiva muy personal, muy esencial. Nadie va a parar la sensación que no nos deja avanzar pues solo nosotros tenemos ese poder al alcance de la mano o mejor dicho al alcance de nuestra mente.
En muchas ocasiones buscamos el error en los demás cuando somos nosotros los responsables de nuestra persona. De qué sirve encontrar erratas en el resto si nuestro subconsciente nos golpea, alarmándonos de que esa no es la vía correcta, el camino sensato que debemos tomar.
Mi experiencia personal con el fallo es tan profunda. Es cierto a su vez que el fallo a veces no ha estado en mí pero tampoco puedo culpar de mi dolor y negatividad al resto en todo momento. Existen situaciones y situaciones, amargas y felices pero todas radicarán en ti y en nadie más.
El fallo te lleva a aprender, a avanzar y cuanto antes nos convenzamos de ello, antes conseguiremos los frutos que andábamos buscando entre tanto desastre.







Completamente de acuerdo contigo Óscar, de los fallos que podamos cometer a lo largo de la vida lo mejor que podemos hacer es aprender de ellos, de nada vale torturarnos lamentándonos continuamente. Tampoco es que valga de mucho responsabilizar de nuestros errores a los demás, lo mejor es asumirlos y aprender de ellos.