Hoy publicamos el lamentable estado en el que se encuentra la Estación del Ferrocarril. Obra abandonada que ahora nos cuentan se va a retomar. Obra de la vergüenza que es el claro ejemplo de la dejación política, del no saber poner plazos ciertos y cumplirlos. La Estación se ha convertido en un campamento de inmigrantes, hasta allí han trasladado colchones y distinto mobiliario que han colocado en las distintas plantas llegando a convertir esta zona en un centro del que ocultarse de la acción policial antes de intentar colarse en los barcos. Los vecinos han sido los primeros en dar la voz de alarma, sorprendidos de que esta situación se dé sin que las fuerzas de seguridad actúen con la rapidez debida. Porque ustedes se preguntarán cómo han llegado todos los objetos trasladados hasta aquí. No ha ocurrido de la noche a la mañana, han tenido que acudir día tras día hasta convertir la antigua Estación en un campamento alternativo. Todo ello ante la mirada de esa supuesta vigilancia que, dicen, tenemos en las calles y que debe resultar tan exitosa.
Si ya resulta vergonzosa la situación que rodea a todo lo que tiene que ver con la obra del Ferrocarril, esto empeora teniendo en cuenta el resultado al que hemos llegado y las consecuencias para una infraestructura que soporta, entre otras acciones, la práctica de hogueras para cocinar.
Nadie se ha dado cuenta de lo ocurrido o, de hacerlo, han optado por mirar hacia otro lado, como se sigue haciendo con muchos de los problemas que se repiten en nuestra ciudad y a los que parece que no queremos poner remedio.
Hoy el lamento viene de estas imágenes, de las fotografías elegidas, del vídeo que hemos grabado del interior de la Estación para mostrarles las consecuencias de una mala acción política y de una dejación consentida en el tiempo a todos los niveles.
Este campamento no puede permanecer así ni un minuto más, debe procurarse el cierre definitivo de la zona hasta que la obra de remodelación por fin se ponga en marcha y podamos recuperar un edificio con el que todos tenemos una asignatura pendiente aunque solo unos pocos son los causantes de que la tengamos.





