Se hace difícil, y tenemos que volver a hablar de este asunto, que un sindicato como la Unión General de Trabajadores se oponga a que unos trabajadores puedan seguir ganando ciento veinte euros todos los meses. Porque és y no otra cosa es lo que ha sucedido con la negativa a que a nivel individual, tanto policías como bomberos se pudieran incluir en la oferta del Gobierno autonómico de acumular las horas que deben realizar de más en una bolsa para los distintos servicios. Por lo visto, una primera reacción ha sido que un buen número de policías locales han decidido darse de baja de la Unión General de Trabajadores y ayer por la tarde se produjo una concentración frente al Palacio de la Asamblea por estos trabajadores que no están de acuerdo. Lo que no parece nada lógico es unos profesionales de la administración pública se tengan que ver sometidos a la dictadura de un sindicato, de manera simple, porque así lo han querido.





