El informe anual correspondiente al año 2014 presentado por la Defensora del Pueblo, Soledad Becerril, recoge la valoración en torno al funcionamiento de los CETI ubicados en Ceuta y Melilla.
Una valoración que se aleja de críticas antiguas, algunas bastante duras, para posicionarse en un reconocimiento de los avances hechos en ambos centros para mejorar la calidad de vida y la atención de los inmigrantes que llegan.
En dicho informe se alude a que por parte de la institución se continúa "realizando un seguimiento constante de las condiciones de los centros de estancia temporal para inmigrantes de las ciudades de Ceuta y Melilla", de ahí que puedan hablar de las mejoras conseguidas. Ambos fueron visitados tanto por Becerril como por su adjunto primero.
En cuanto al Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes de Ceuta, tras la visita girada en 2013 se elaboraron unas conclusiones que fueron remitidas a la Secretaría General de Inmigración y Emigración. Las citadas conclusiones estaban dirigidas a la reducción del excesivo tiempo medio de estancia de los residentes en el centro; a la mejora de las condiciones de los módulos habilitados para que residan las familias con menores a cargo; a la necesidad de elaborar un plan específico de prevención y detección de víctimas de trata, proporcionando una adecuada formación al personal sobre esta materia; a la insuficiencia de la oferta formativa, en especial la dirigida a la orientación y formación laboral de los internos; a la reapertura de la guardería; así como en lo relativo a las gestiones realizadas con el objeto de eliminar la prohibición de acceso a la península de los residentes con solicitud de protección internacional admitida a trámite.
El citado organismo remitió información detallando las actuaciones adoptadas para corregir esas deficiencias detectadas. Se ha informado ya acerca de la reducción del plazo de permanencia, especialmente en los casos de familias y de colectivos vulnerables; del acondicionamiento de dos nuevas salas destinadas a unidades familiares; la formación proporcionada al personal del Centro sobre prevención y detección de víctimas de trata; así como sobre las actividades formativas ofertadas a los residentes.
La actuación iniciada se concluyó tras la remisión del protocolo para la detección y actuación ante posibles casos de trata de seres humanos con fines de explotación sexual, elaborado y aprobado por la Secretaría General de Inmigración y Emigración, cuyo ámbito de aplicación alcanza a la red de centros de migraciones y otros dispositivos, propios o subvencionados por dicha Secretaría General.
El citado Protocolo tiene como finalidad impulsar una intervención coordinada, así como homogeneizar las actuaciones de los profesionales adscritos a los centros de migraciones dirigidas a la detección de posibles víctimas, proporcionarles información y asistencia psicosocial, así como colaborar con las autoridades competentes.






