Ángel J.P.G. reconoció los hechos ante el juez y, aunque el Fiscal todavía no ha realizado una calificación oficial, probablemente se enfrentará a una pena de entre diez y quince años de prisión por un delito de homicidio.
La defensa del joven que el pasado día 26 de mayo mató a su padrastro con un cuchillo en la barriada de San Amaro se encuentra a la espera de que se confirme que el juicio que se celebrará en contra de su cliente se realizará con la presencia de un jurado popular, tal y como ellos han solicitado. Esta figura está regulada por la Ley Orgánica 5/1995, de 22 de mayo, y posterior modificación, por la Ley Orgánica 8/1995.
El tribunal del jurado supone la participación de los ciudadanos en la administración de Justicia y se puede utilizar en los casos en que se juzguen delitos contra las personas, los cometidos por los funcionarios públicos en el ejercicio de sus cargos, delitos contra el honor, contra la libertad y la seguridad y delitos de incendios. Concretamente, con el Código Penal en la mano, el jurado podrá intervenir en los delitos de homicidio (artículos 138 a 140), amenazas (artículo 169.1), omisión del deber de socorro (artículos 195 y 196), allanamiento de morada (artículos 202 y 204), incendios forestales (artículos 352 a 354), infidelidad en la custodia de documentos (artículos 413 a 415), cohecho (artículos 419 a 426), tráfico de influencias (artículos 428 a 430), malversación de caudales públicos (artículos 432 a 434), los fraudes y exacciones ilegales (artículos 436 a 438), las negociaciones prohibidas a funcionarios públicos (artículos 439 y 440) y la infidelidad en la custodia de los presos (artículo 471).
El jurado popular no impone una pena, sino que dictamina si la persona acusada es culpable o inocente del delito o delitos que se le imputan. Será el magistrado quien decida, a posteriori, la pena que corresponde imponer. Los precedentes de utilización de este sistema en los diferentes juzgados de la ciudad han arrojado pocas declaraciones de culpabilidad de los acusados.
El joven acusado fue detenido como presunto autor de un homicidio con arma blanca. La víctima mortal fue su propio padrastro. Según se supo en su momento, todo sucedió sobre las 3.00 horas del día 26 de mayo. A esa hora el chico se introdujo sigilosamente utilizando su llave por la puerta trasera del número dos de San Amaro. A oscuras en el pasillo de este domicilio, Ángel se mantuvo a la espera de su víctima con un cuchillo jamonero de 25 centímetros pendiente del momento certero para asestar una puñalada a su padrastro. La Policía localizó el arma en el escenario del suceso. Horas más tarde, sobre las 7.40, el muchacho fue localizado en la pensión ‘El Cateto’, situada en el Recinto Sur, donde fue detenido.
Aunque el Fiscal no ha calificado los hechos todavía, diferentes fuentes apuntan a que el joven podría ser juzgado por un delito de homicidio, por lo que se enfrentará a una pena de prisión de entre diez y quince años de prisión.






