La presión migratoria ejercida por goteo volvió a quedar reflejada la semana pasada con la entrada de 23 subsaharianos que fueron atendidos por los voluntarios de Cruz Roja.
En este grupo se incluyen los ocho inmigrantes que fueron interceptados el domingo pasado tras entrar en patera a motor; el resto fueron localizados de forma aislada o en pequeños grupos dispersos en puntos de la ciudad. Tal y como ha concretado la entidad humanitaria, buena parte de los subsaharianos localizados manifestaron ser de Guinea Conakry y su atención sanitaria fue requerida tras cursarse aviso por parte de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado. Así, hubo localización de inmigrantes en las inmediaciones de los juzgados, en las dependencias de la Policía Nacional o en las cercanías del Hospital Universitario, entre otros puntos. También se dio el caso del hallazgo de dos subsaharianos en las cercanías de la playa de Benítez, teniendo que procederse al traslado de uno de ellos al Hospital al presentar heridas causadas por cortes y abrasión, como si hubiera estado en contacto con alguna zona que podía causar quemaduras importantes. Otro grupo de tres subsaharianos fueron localizados por la Guardia Civil en las cercanías de la Almadraba y además se localizaron a más inmigrantes en la Gran Vía o por la zona del ambulatorio José Lafont. En todos estos casos no se sabe a ciencia cierta la vía usada para su entrada, pero entre las fuerzas de seguridad siguen apostando por su acceso dentro de vehículos. No se descarta entradas por mar en dobles fondos de lanchas.





