Categorías: Opinión

La crítica de Caballas

Denuncia Caballas en plena precampaña electoral que la política turística local no funciona. Lo dice con otras palabras pero en el fondo es lo mismo. No seré yo, en esta ocasión, quien lleve la contraria a la coalición artificial que se han sacado Alí y Aróstegui de la manga. Sencillamente porque creo que tienen razón y que incluso la propia Ciudad lo sabe. Hemos fallado en políticas turísticas desde hace años. Desde que hacíamos el ridículo sacando al defenestrado consejero Rodríguez Gómez a repartir gorritos y bocadillos en la estación marítima hasta que hemos apostado por grandes logros sin arreglar antes los cimientos de la casa. Porque todo eso de Estación Náutica, de turismo de congresos y demás suena muy bien, pero si antes tenemos en consideración qué es lo que nos llega, cuánto cuesta que nos llegue y qué trabas ponemos en los puntos de donde podemos sacar más rendimiento económico: en la frontera.
Las últimas Navidades nos ‘esforzamos’ en complicar la jornada de gasto a los turistas-compradores marroquíes que venían a dejarse el dinero gracias a las rebajas. Y antes, en verano, nos esmeramos en seguir ofreciendo una entrada, en pleno Tarajal, que daba miedo: llena de vehículos abandonados y coto privado de artistas de los robos organizados. Y así nos fue, de mal en peor. Ese turista marroquí sigue siendo el que mayor interés va a tener en visitar este lado porque va a encontrar lo que no tiene en su país, y en este campo seguimos ofreciendo las mismas trabas y el peor trato.
¿El barco? Seguimos con la misma cantinela, que si la naviera municipal, que si mejores precios, que si la obtención de ofertas atractivas... ¿cuánto tiempo llevamos con el mismo discurso, la detección de los mismos problemas y el retardo en la adopción de soluciones? Ceuta sin industria, Ceuta sin yacimientos económicos más allá del comercio y el turismo que pueda explotar, Ceuta marcada por una sangría que le convierte en una ciudad no precisamente atractiva para el residente peninsular... necesita de un revulsivo que todos conocemos pero tarda en ponerse en marcha.
Mientras, al otro lado, Marruecos crece, el norte evoluciona hasta el punto de ser válvula de escape para los propios ceutíes que hasta deciden hacer la cesta de la compra, pasar el día y repostar sus vehículos en las gasolineras vecinas porque les resulta más barato. Impensable hace unos años, pero real.

Entradas recientes

Germi

El día que me enteré de “lo de Germi” no le llamé por teléfono. Tampoco…

07/05/2026

Morirse en el parque de perros

Tratados como cerdos por el Ayuntamiento de Ceuta, me permito recordarle al Señor Vivas que…

07/05/2026

El revisionismo hace encaje de bolillos en el sistema internacional

En las relaciones internacionales existen varios acercamientos para distinguir a los principales estados. Algunos lo…

07/05/2026

Haciendo el trabajo para garantizar una OPE segura

La Delegación del Gobierno acogió este miércoles la primera de las reuniones orientadas a garantizar…

07/05/2026

El Príncipe reclama seguridad tras noches de disparos

Los vecinos del Príncipe piden seguridad en este barrio de Ceuta, pero sobre todo una…

07/05/2026