Los trabajadores de las Brigadas Verdes, que aspiran a integrarse en la sociedad municipal Obimace y así incluso lo han propuesto, lo tienen difícil. Y es que el presidente de la Ciudad, preguntado por esta cuestión, quiso dejar claro ayer que la administración local ya hace un esfuerzo "notable", superior a los 3 millones de euros, para su mantenimiento pero que es la Federación Provincial de Asociaciones de Vecinos (FPAV) la que las gestiona.
"Ese compromiso no consta", refirió Vivas, quien recordó que las brigadas son "un mecanismo de colaboración por parte de la Federación, que es autónoma en la toma de decisiones, con la Ciudad para llevar a cabo actuaciones de índole medioambiental, pero quien lleva a cabo los servicio, los organiza y dirige y quien tiene la responsabilidad del personal es la Federación. En ningún caso la Ciudad o alguna de sus sociedades municipales".
Vivas ha reiterado que "sin perjuicio de los mecanismos de colaboración que puedan establecerse", lo que hay que tener claro y diferenciar "es que son distintos los ámbitos de responsabilidad".
Precisamente la última reunión del Consejo de Gobierno autorizó a la Consejería de Medio Ambiente, Servicios Comunitarios ya firmar el convenio de las Brigadas Verdes, con un presupuesto este año que asciende a 3.413.000 euros y por el que trabajan 154 personas, de las que 9 serán nuevas incorporaciones toda vez que la Ciudad ha encomendado a las Brigadas Verdes la realización de las labores que venían realizando las Brigadas Cívicas.






