Cuando hasta la oposición estaba de acuerdo en que la Ciudad Autónoma intentara sacar un segundo contrato de limpieza, ahora resulta que el consejero de Medio Ambiente y Sostenibilidad nos dice que está encontrando muchas dificultades. Y esas dificultades vienen dadas por lo visto por parte de los técnicos que están encargados de traducir la voluntad política en un pliego de condiciones. Recuerdo que cuando publicamos la noticia hace unas semanas resulta que ni a Caballas ni al PSOE le pareció mala idea, porque ambos coincidieron en lo que todos estamos de acuerdo en Ceuta: hace falta más limpieza.
Todos sabemos que el consejero de Medio Ambiente y Sostenibilidad es un político inasequible al desaliento y estamos convencidos que al final se saldrá con la suya, pero también hay que agradecerle que no se va por las ramas para explicar posibles retrasos, sino que lo afirma de manera directa y muy clara.
Por las circunstancias que todos conocemos, no sabemos si porque alguien quiso ponerse las medallas cuando se redactó el pliego de condiciones o bien porque estábamos en crisis y no había más remedio qeu recortar, lo cierto es que aún gastando mucho dinero en la limpieza viaria, nos encontramos que Ceuta sigue sucia. Y los primeros que lo reconocen, porque no podría ser de otra manera, es el mismo Gobierno autonómico. Y es que tal y como se han puesto las cosas, los funcionarios se han convertido en un verdadero poder en la sombra.





