Servicios Tributarios está convencido de que dentro de unos meses se habrá podido solucionar en gran parte el problema del fraude fiscal que se intenta realizar con las prendas de ropa usada o de ropa procedente de fuera de la Unión Europea al llegar a nuestra ciudad para burlar el pago que les corresponde del IPSI y que luego su destino es Marruecos.
Hay que señalar que ya se encuentra funcionando el servicio de inspección decidido por el Gobierno de la Ciudad Autónoma como una de las medidas para mejorar el tráfico de mercancías con Marruecos.
El primero de los pasos que se está dando por parte de este servicio de Inspección es que, de manera aleatoria, los camiones sean pesados en la báscula que se encuentran en el trayecto que existe desde la salida del barco hasta el control establecido por la Guardia Civil antes de salir de las instalaciones portuarias. ¿Qué su busca con el peso exacto? Lograr un doble objetivo: por un lado, que el peso no excede del legalmente establecido y que el peso de la carga coincide con el DUA declarado. Si todo es correcto y no hay ninguna anomalía, el camión no permanece ni cinco minuto en el pesaje y sale rápidamente. Si se detecta alguna diferencia entonces el camión queda retenido y es llevado hasta el Punto de Atención de Transporte Terrestre (PATT) que se encuentra a escasos metros para realizar una inspección de la carga. Por supuesto, que este pesaje se realiza de manera aleatoria en estos momentos, pero la idea es que sea obligatorio para todos los camiones con mercancías que llegan a nuestra ciudad.
La inspección de la mercancía se hace, como hemos dicho anteriormente, en el Punto de Atención de Transporte Terrestre (PATT) y se enfocan más esos controles hacia los sectores donde en los últimos tiempos se ha detectado un mayor número de fraude, como es el caso de la ropa usada o de la ropa procedente de países extracomunitarios y que tienen Marruecos como punto de llegada.
Ahí lo que se comprueba es que lo declarado corresponde realmente con el contenido de los fardos que se encuentran en el interior del camión. Y además que el valor de lo declarado corresponde con el valor real de la mercancía. Para ello se precisa de la comprobación de las facturas y la veracidad de las mismas. Documentación que, por supuesto, en ocasiones las lleva el propio conductor del camión o es el agente de aduana el que se presenta en las instalaciones con todo los papeles.
Los inspectores realizan una cata de distintos bultos y si en esa cata se comprueba que todo está correcto, entonces no hay problema, si se detectan anomalía entonces es cuando se procede a la apertura de toda la mercancía. Allí mismo se practica una liquidación por parte de los Servicios Tributarios de la Ciudad Autónoma y la mercancía se queda retenida hasta que o se abona o se garantiza de alguna manera el pago. En este apartado del PATT es muy importante la colaboración tanto de Aduanas como de la Agencia Tributaria, mientras que en el del pesaje la colaboración es por parte de la Autoridad Portuaria.
Esta inspección que se ha comenzado a realizar, de forma exhaustiva por parte de la Ciudad Autónoma, se efectúa de lunes a viernes en horario de nueve de la mañana a las dos de la tarde y de cinco a ocho de la tarde y los sábados por la mañana de nueve a dos de la tarde.
Para ello cuentan igualmente con la colaboración de agentes de la Policía Local, pertenecientes al Grupo de Operaciones Administrativas.
Fuera de esos horarios existe la posibilidad por parte de Servicios Tributarios de que alguno de esos camiones se pueda incluir en el denominado circuito rojo, que significa que al estar cerrada la oficina del PATT, pero hay sospechas de que exista fraude fiscal por antecedentes que existan, entonces el camión no abandona la zona hasta que se vuelve a abrir el servicio de inspección.
Los objetivos
Camiones
En poco tiempo se intentará pesar a todos
Ahora mismo la operación se hace de manera aleatoria, pero lo que se baraja es que en poco tiempo todos los camiones sean pesados. Con ello, por un lado, se logra que el peso no excede para nada del legal establecido y en segundo lugar que el peso de la carga coincide con el DUA declarado. De no existir ningún tipo de problemas entonces el camión no tarde ni cinco minuto en abandonar las instalaciones portuarias. De lo contrario, entonces se le conduce hasta el Punto de Atención de Transporte Terrestre (PATT)
PATT
Comprobar la mercancía
Los camiones que llegan hasta el PATT lo puede hacer bien porque se haya detectado algún problema con el pesaje o porque de manera aleatoria se haya escogido a un camión que, a lo mejor, no ha sido pesado. Ahí se comprueba que lo declarado corresponde con el contenido y que el valor de lo declarado es el valor real de la mercancía. Para ello es necesaria la comprobación de las facturas y de la veracidad de las mismas. O bien son los propios conductores de los camiones quienes las llevan o acude el agente de aduanas con toda la documentación requerida. Si hay diferencias entonces Servicios Tributarios realiza una liquidación allí mismo.






