Varios agentes de la UIR con uno de sus mandos a la cabeza se sentarán hoy en el banquillo acusados de un presunto delito de lesiones cometido en mayo de 2010 contra un padre y un hijo, responsables del almacén ‘Susi’, ubicado en la Almadraba. El máximo órgano judicial ha señalado varias sesiones de vista oral, en un juicio que se presume complicado y en el que se pondrán de manifiesto posturas radicalmente enfrentadas. Por un lado la que mantienen los dos comerciantes, cuyos intereses están representados por el abogado de la Acusación Particular que pide condenas elevadas para los cuatro policías. Les acusa de un delito de lesiones y contra la integridad moral de sus patrocinados, incluyendo además la agravante de abuso de superioridad y de motivaciones racistas en la actuación de los agentes. Por el primero de los delitos solicita, en su informe preliminar a falta de alguna modificación al finalizar las vistas orales, 3 años de prisión a los que añade otros 4 por el atentado contra la integridad moral.
En la acción contra los agentes la Acusación Particular cuenta con el respaldo de la Fiscalía, aunque sin agravante y con una menor petición. Según su escrito de calificación inicial solicita dos años de prisión para los policías por un presunto delito de lesiones cometidas contra el padre y una falta de lesiones a razón de 40 días multa por la presunta agresión a su hijo.
Ahora queda la otra visión de la historia. La que entiende que los agentes actuaron correctamente y no se extralimitaron en su intervención. Será el abogado de los policías quien defenderá la inocencia de sus patrocinados, contando con la acusación que, hacia padre e hijo, dirige también la Fiscalía. En su escrito inicial de calificación, solicita dos años por atentado y delito de lesiones contra el padre y una falta de lesiones a razón de 40 días multa contra el hijo. Incluye además una falta de malos tratos, a razón de 15 días multa de la que hace responsable al padre.
El tribunal de la Sección VI de la Audiencia intentará, a partir de hoy, aclarar que sucedió aquel 4 de mayo de 2010, cuando los agentes acudieron al local comercial para dar cumplimiento a una resolución del Ayuntamiento en materia de Urbanismo. Aquel servicio terminó con detenciones y acusaciones que han dado pie a este proceso judicial.
Disparidades y una acción judicial
La Audiencia vuelve a acoger otra vista en la que se enfrentan por un lado las versiones de la UIR y por otro las de los ciudadanos protagonistas de una intervención. A lo largo de estos días de vista oral tendrán lugar las declaraciones de todas las partes implicadas en el proceso, repitiéndose el mismo esquema que en otros juicios ya celebrados, en los que terminan sentándose en el banquillo de los acusados varios policías y varios civiles. En el último año se han celebrado dos juicios de las mismas características mientras que un tercero se suspendió por un problema judicial.






