{jaimage crop="TC" /}El representante gubernamental dijo que la futura penitenciaría permitirá a los funcionarios realizar su trabajo en “perfectas condiciones” y mejorará la calidad de vida de los internos
La apertura de la nueva prisión de Ceuta podría comenzar en el año 2014. Al menos este es el deseo del delegado del Gobierno, Francisco Antonio González Pérez, quien manifestó ayer en su visita al Centro Penitenciario de Los Rosales que su puesta en funcionamiento se llevará a cabo por módulos.
El representante gubernamental no se atrevió a afirmar que la prisión se abrirá en 2014, aunque insistió en que es su deseo, ya que hay otros factores que no dependen del proyecto. “La situación es complicada y aunque haya dotación presupuestaria y exista la partida económica liberada para que se vaya terminando, no es menos cierto que a eso se añadirá una serie de circunstancias, como la dotación de funcionarios, que a nadie se les escapa que lleva un tiempo porque unas oposiciones no se convocan de un día para otro”, manifestó.
En cuanto a la convocatoria para el personal, recordó que el de Ceuta no es el único centro penitenciario que se abrirá en las próximas fechas en el país, “por lo que tendrá que ser nacional y amplia”.
En esta línea, González Pérez dijo que además de la dotación interna de material que necesite el nuevo penal, requerirá también de una dotación humana “importante, serán alrededor de 450 funcionarios los que cubran las plazas y los puestos del nuevo centro penitenciario”.
Este proceso se llevará a cabo en una situación económica “muy grave”, lo que podría alargarlo. “Aunque en el ámbito de Interior, tanto de Policía, como de Guardia Civil, como de funcionarios de prisiones, y también en el ámbito de la sanidad y en el apartado social, esa congelación no se va a hacer de la forma tan estricta como en el resto de los departamentos ministeriales, no es menos cierto que un incremento de plantilla de la forma que se plantea con la nueva institución penitenciaria es un aumento importante de funcionarios”.
A la puesta en funcionamiento de la nueva prisión habrá que añadirle, además, el traslado de los internos que se encuentren en ese momento privados de libertad en el Centro Penitenciario de Los Rosales.
González Pérez dijo de la futura cárcel que permitirá a los funcionarios tener una dotación material adecuada para realizar en perfectas condiciones su trabajo, y a los propios internos “que como no puede ser de otra forma hay que tratarlos como seres humanos que son, con unas condiciones de vida adecuadas”.
El delegado del Gobierno recordó que en su etapa de parlamentario fue una de las personas que “se molestó bastante con la planificación del nuevo centro penitenciario, pero a estas alturas y con estas instalaciones a uno o dos años vista de su finalización poca crítica puedo hacer, todo lo contrario, tengo que asumirlo e intentar que se ponga en práctica y en funcionamiento lo antes posible”. En esta línea, añadió que, tal y como dijo cuando era parlamentario, “posiblemente la inmensidad de este centro no sea la más adecuada, pero también había que hacer algo, se ha hecho y ahora hay que asumir lo que hay e intentar sacar el mayor rendimiento a una inversión que si no tengo mal los datos es una de las mayores o la mayor que ha hecho el Estado en Ceuta. Estamos hablando de unos 80 millones de euros”. Así, dijo que “lo que hay que hacer es aprovechar bien la instalación cuando esté finalizada y que las personas que estén trabajando en ella y los reclusos tengan las mejores condiciones de vida posibles”.
Estas declaraciones las realizó el delegado del Gobierno en su visita a Los Rosales, la que espera que sea “de las últimas”, ya que prefiere que la próxima sea a la nueva prisión.
González Pérez dijo que desde su toma de posesión como delegado del Gobierno tenía pendiente visitar Los Rosales, pero que entendió que debería hacerlo cuando se produjera el cambio de director, de Juan Hernández a Francisco Delgado.
El representante gubernamental añadió que el nuevo responsable de la penitenciaría está reestructurando en función de su criterio profesional la plantilla, que calificó de “buena”, con los distintos cambios internos.
El delegado del Gobierno definió a Los Rosales como “una infraestructura que ha dado mucho de sí, mucho más de lo que tiene que dar”, y dijo que son unas instalaciones “viejas, obsoletas y en algún caso pueden tildarse de tercermundistas, y el Estado español es democrático y el Gobierno, tanto el anterior como este, lógicamente, procuran que nuestras instalaciones sean del índole que sean reúnan las condiciones de un país del primer mundo. Y en eso estamos, en construir uno nuevo para que las personas privadas de libertad dispongan, como no puede ser de otra forma, de las medidas tanto de seguridad como de convivencia adecuadas y que la masificación que habitualmente se produce en Los Rosales deje de existir como tal”.
El delegado del Gobierno manifestó que en estos momentos la prisión tiene una ratio “razonablemente baja, aunque está sobredimensionada con respecto a las personas que puedan estar aquí recluidas”. La población reclusa actual es de 278 internos, entre masculinos y femeninos.
La de ayer fue la tercera visita de González Pérez a Los Rosales. En las dos anteriores acudió como parlamentario. También recordó que en 1993, cuando fue elegido diputado por primera vez, una de las prioridades que marcó en la agenda de trabajo era que Ceuta necesitaba un centro penitenciario nuevo.
“El asunto de los móviles está en investigación en sedes judiciales”
El director de la prisión de Los Rosales afirmó ayer que el asunto del preso por violencia de género que amenazó a su víctima desde la prisión “está en investigación en sedes judiciales”. El interno que protagonizó esta historia ha sido puesto por el juez en libertad provisional, tal y como ha podido saber este medio.
El delegado del Gobierno también habló en su visita a la cárcel de la incautación de móviles en en interior. “Me consta que las medidas de seguridad que se han adoptado son extremas, porque no puede haber móviles dentro de un centro penitenciario ya que, entre otras cosas, la privación de libertad conlleva el aislamiento con respecto a la sociedad. No puede ser que haya personas que dispongan de medios para ponerse en contacto con el exterior de la prisión. Eso ni la ley lo permite ni los funcionarios deben hacerlo, todo lo contrario, deben combatirlo con todas sus capacidades y con todos los instrumentos que tienen a su alcance”, manifestó el delegado del Gobierno, Francisco Antonio González Pérez.






