Hoy recordamos a una persona que no solo llenó de luz de su casa y familia, sino que fue un alma de nuestra barriada, su risa contagiosa nos alegraba los días y su generosidad infinita.
Se va un pedazo de nuestro barrio, pero se queda para siempre su ejemplo de bondad y alegría.
Gracias por haber sido más que un vecino, un amigo excepcional y un confidente. Tu sonrisa y tu cercanía diaria dejarán una huella imborrable en el barrio y sobre todo en nuestros corazones. Siempre te recordaremos regalándonos charlas, vivencias y muchos buenos momentos.
Tu frase que te gustaba repetir quedará enmarcada “SOMOS POBRES, PERO VIVIMOS FELICES”.
La vida nos hizo vecinos, pero el cariño, el afecto nos hizo grandes amigos y familia, tu recuerdo vivirán siempre entre nosotros.
Ceuta, Poblado Regulares y Acudemire nunca te olvidarán Kuider.
Descansa en paz.






