Las cifras de afectados por el coronavirus no hacen sino aumentar.
También las de los muertos. Las historias que vamos conociendo y que surgen de forma paralela a esas estadísticas mortuorias nos dibujan a hijos que no pueden despedirse de sus padres, a cadáveres que no pueden ser velados, a enfermos que mueren en las casas, a familias rotas y aisladas. La situación es dura y
complicada. Y frente a esto tenemos a la cadena de irresponsables que sigue creyéndose que esto es una broma. Y no solo me refiero a aquellos que incumplen las órdenes de confinamiento y buscan la manera de salir de sus casas y provocar reuniones riéndose de todos los demás porque nadie les ha pillado. Creen que esto es
una persecución, una anécdota en sus vidas, no son capaces todavía de reconocer que el mundo no volverá a ser igual, que a la humanidad se le ha plantado cara de la forma más cruel. Quizá lo ha hecho de la misma manera en la que los seres humanos nos hemos comportado toda nuestra vida con nuestro entorno, hasta matarlo.
Es ahora un virus el que nos está eliminando de una forma cruel.
En Ceuta hay zonas de la ciudad donde siguen organizándose quedadas, donde la gente sale a la calle, donde los vecinos de bien se quedan con cara de tontos viendo cómo los demás incumplen la orden de ‘quédate en tu casa’. Las fuerzas de seguridad no pueden estar en todos lados, pero si ustedes ven a alguien incumpliendo esta obligación deben llamar al 112 para dar parte. Callarse es ser cómplice de una actuación que va en
contra de todos. Hay que llamar y denunciar para que los agentes acudan y sancionen.
Las estadísticas nos siguen recordando que demasiada gente no ha terminado de enterarse del momento gravísimo en el que nos estamos moviendo.
Pero la irresponsabilidad no va solo con el acatar las órdenes. El aislamiento que deben cumplir las personas que han estado en contacto con positivos de coronavirus también ha sido saltado a la torera. Si hablamos de
irresponsabilidad, aquí hemos dado un paso más porque estamos ante la comisión de un delito, un delito contra la salud pública de las ciudadanos a los que se les pone en riesgo.
Las instituciones, espero, deben actuar sin miramiento alguno. De tener constancia de la existencia de personas que han saltado su aislamiento y han salido a la calle, tienen que denunciarlo en el juzgado porque se está ante un hecho gravísimo que no puede pasarse por alto como si fuera una gracia, una metedura de pata o una equivocación. Grave es la actuación pero también es grave el que la permite y no lo denuncia.







Las personas que sean pilladas quebrando el confinamiento sin justificación deberían ser ingresadas en la cárcel de los Rosales hasta su juicio y deberían de ser acusadas de intento de homicidio por imprudencia.
Un trabajo publicado por la revista General Psychiatry analiza los traumatismos consecuentes al aislamiento: ansiedad, depresion, fobias, comportamientos compulsivos que pueden inducir a una angustia psiquica en el 5% de la poblacion. Como reaprender a vivir con nosotros mismos?
Pascal en su conocido pensamiento 192 sobre la miseria humana constataba que “toda la infelicidad del ser humano es consecuencia de no saber estar tranquilo en su habitacion”. Acostumbrados al jaleo, a los divertimentos superficiales y frenéticos que nos llevan a una perpetua insatisfaccion. Cuando nos encontramos subitamente solos y confinados lo que vemos es “un amasijo de miserias inevitables”.
Si la soledad es tan penosa es porque “el hombre que solo se ama a si mismo odia estar solo consigo mismo”. El ciudadano lambda una vez agotado el contenido del “Pornhub” (gratuito ahora por causa del corona, que generosidad por parte de los pornografos!!) deberia “reflexionar sobre lo inconsistente de sus deseos”.
Montaigne, huyendo de los tumultos de la Corte pasaba el dia en su vasta biblioteca y recomendaba que cada unodeberia tener un rincon que le permitiese sustraerse del tumulto: “miserable es el que no tenga su rincon donde pueda encontrarse a si mismo” .
Schopenhauer (Aforismos): “todo el mundo sabe que se alivian los males soportandolos juntos: entre esos males el mas temido es el aburrimiento y es la razon por la que se juntan con el fin de aburrirse juntos. Para huir de la soledad cualquier compania es buena , incluso la mala”.
A parte pasear al mejor amigo del hombre (y de la mujer) que sufre tambien de esta solucion que llos no han creado, aprovechemos para leer, reflexionar, hacer proyectos sanos, dibujar, reparar objetos domesticos, escribir cartas, iniciar un diario, compartir reflexiones por correo... un monton de cosas.
Animo que esto es como una purga de la cual podemos salir mejores