Ala espera de que se conozcan los resultados de la investigación abierta para esclarecer el origen del accidente que terminó con la vida de dos marroquíes en el puerto, sí que debe ponerse encima de la mesa el debate sobre las medidas de seguridad que deben aplicarse en la zona. Ya son demasiados los accidentes trágicos que han ocurrido en esta zona y urge la búsqueda de soluciones aunque las mismas sean mal entendidas por los ciudadanos o lleguen a provocar la oportuna repulsa. La Autoridad Portuaria llegó a colocar poyetes para evitar la caída de los vehículos al mar e incluso aplicó normas para evitar, por ejemplo, la pesca en algunos puntos donde antes se practicaba. Quizá haya que adoptar más restricciones aunque las mismas provoquen el enojo entre sectores que puede que no entiendan los beneficios de adoptar sanciones. Cabe un cambio de postura y cabe la adopción de mejoras para que hechos como los ahora narrados no vuelvan a repetirse.





