El ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz, ha indicado que reforzar la Agencia de Control de Fronteras Exteriores de la UE (Frontex) podría tener un “efecto llamada” a la inmigración ilegal y no solucionaría el problema, sino que lo acrecentaría.
“Frontex es una agencia que tiene por misión asegurar las fronteras y no se puede convertir en una agencia de salvamento y rescate”, indicó Fernández Díaz a su llegada al Consejo de Ministros de Interior comunitarios que se celebró ayer en Bruselas. “Con eso en lugar de resolver el problema lo que hacemos es acrecentarlo por el ‘efecto llamada”, sostuvo, y explicó que si existiera una agencia europea de salvamento y rescate se estaría desnaturalizando la misión de Frontex y podría tener un “efecto llamada” para las mafias que trafican con personas. Éstas sabrían que finalmente los inmigrantes serían recogidos y llevados a su destino. El ministro dijo que esto no quita que Frontex aplique el “principio humanitario” y rescate a cualquier persona cuya vida corra peligro en cualquier circunstancia. El titular español recalcó al abandonar el consejo que ningún país puede hacer frente a este fenómeno en solitario, y se refirió en concreto a Italia, que reconoció que tiene un “problema gravísimo”, pues recibió el año pasado en torno a 170.000 inmigrantes irregulares y, si las previsiones se cumplen, alcanzará este año los 200.000. Para el ministro la solución del problema pasa por la prevención en origen, la ayuda al desarrollo a los países de origen y tránsito y la cooperación operativa con las fuerzas de seguridad que luchan contra las mafias. “Esa es la política a corto y medio plazo que va a resolver este problema y que hemos de gestionar entre todos, como digo bajo el principio de solidaridad compartida”, agregó. La Comisión Europea ha recalcado en numerosas ocasiones que Frontex no es una agencia de rescate y salvamento sino que su papel se limita a la protección de fronteras exteriores y ha pedido a los Estados miembros que reflexionen sobre si quieren que tenga otro papel, así como que consideren reforzar su presupuesto. “Se necesitan políticas a medio y largo plazo que han de pivotar sobre la cooperación con los países de origen y transito”, insistió Fernández Díaz. El ministro puso de ejemplo los acuerdos alcanzados entre España y las autoridades de Mauritania y Senegal, que han logrado que en los últimos años no lleguen cayucos, y consideró que se deberían tomar medidas similares a escala comunitaria. “Unidades de la Guardia Civil y la Policía Nacional están patrullando con las fuerzas policiales senegalesas y mauritanas por tierra, mar y aire, y eso unido a la ayuda a la cooperación que estamos dando a esos países ha permitido asegurar las fronteras”, comentó.






