El ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz, ha vuelto a hablar públicamente sobre la vigilancia que, dice, tienen las mafias sobre la disparidad de criterios que se hacen públicos en torno a la inmigración.
El ministro asegura que ni en Ceuta ni en Melilla se están haciendo devoluciones en caliente, optando por el término “rechazo en frontera” para referirse a la actuación practicada con aquellos subsaharianos que llegan al espacio entre vallas o se encaraman a las mismas.
Las mafias, asegura, “interpretan estos debates y divisiones en clave de vulnerabilidad y debilidad”, indicó ayer en una rueda de prensa ofrecida en Cataluña.
“No hay devoluciones en caliente, es un concepto que está acuñado periodísticamente y coloquialmente, pero no las hay. Si por devolución en caliente entendemos que a una persona que acaba de entrar ilegalmente en el país se la devuelve al país del que procede al margen de lo establecido en la ley de extranjería, niego que exista esa realidad, no se está produciendo”, señaló.
“En todo momento” se están produciendo “devoluciones, retornos, expulsiones o repatriaciones” en el marco de ley de extranjería, insistió.
El discurso del ministro choca con el crítico que hacen público las oenegés y los partidos en la oposición, que llevan meses poniendo el acento en las actuaciones policiales en los pasos fronterizos de las ciudades hermanas.
El ministro ha aclarado que “se están denominando como devoluciones en caliente a esas situaciones en las que se ven que esas personas que intentan entrar ilegalmente están en las vallas. Si atravesada la primera valla ya hubiera que cumplirse la ley de extranjería, ¿para qué habría una segunda valla y a continuación la Guardia Civil? -ha reflexionado-. Esas personas están intentando entrar ilegalmente en nuestro país y lo que ha hecho la Guardia Civil es impedirles la entrada ilegal, que no han consumado, y que se consumaría cuando hubieran atravesado todo el intervallado”, señala, poniendo matices a una situación que hasta ahora no estaba siendo tan puntualizada.
El 6-F, del que hoy se cumplen tres meses, marcó esta división, sobre todo después de la entrega a Marruecos de los 23 subsaharianos que sí consiguieron llegar hasta Tarajal. “Una cosa es haber entrado y otra cosa es intentar entrar. Hecha esta precisión -ha insistido el titular de Interior-, no hay devoluciones en caliente, sino rechazos en frontera de personas que intentan entrar ilegalmente, y que no consuman su acción por las vallas o la Guardia Civil”, que en todo caso “utiliza medios bajo los principios de oportunidad, congruencia y proporcionalidad”, repitió. El ministro insiste en confirmar la existencia de mafias a pesar de que, como tal, las mismas son negadas incluso por los propios inmigrantes. Según el ministro, “siguen este debate con atención” e “interpretan nuestras divisiones y debates en clave de debilidad y vulnerabilidad. El combate contra mafias criminales existe. También ahí debe volcar recursos de todo tipo la Unión Europea”.






