Si ustedes quieren conocer al inspector médico de la Dirección Provincial de Educacion se van a quedar con las ganas: desde que se jubiló el anterior inspector la plaza ha quedado vacante y, tras cuatro bolsas de trabajo, no hay candidatos.
¿Es necesaria esta figura? ¿Debe contar la Dirección Provincial con un inspector médico? Me imagino que sí, que es fundamental pues tiene una serie de tareas asignadas de suma importancia: gestionar y supervisar la salud laboral del personal docente, la gestión de licencias por enfermedad, realización de exámenes de salud, y el control de bajas/altas del personal.
Gestión de Salud Laboral Docente: Controlar las bajas médicas, partes de confirmación y altas del profesorado. Evaluación y Reconocimiento Médico: Realizar exploraciones, pruebas y exámenes de salud a los funcionarios docentes para evaluar su aptitud para el servicio.Emisión de Informes Técnicos: Elaborar el Informe Médico de Síntesis (IMS) tras la revisión de historiales y, si es necesario, solicitar pruebas complementarias. Informar sobre expedientes de incapacidad temporal, jubilaciones por incapacidad permanente y licencias.
Visitas y control: Realizar entrevistas presenciales y visitas domiciliarias para la comprobación del estado de salud del funcionario.
¿Cómo se solventa el problema desde Madrid? ¿ Hay mecanismos de urgencia para cubrir la plaza? Parece que no y eso implica varias cosas:
¿Cómo es posible que algunos profesores que consolidaron la plaza solo vinieron un día cobrando el sueldo de Ceuta? ¿Quién les dio permiso para abandonar la ciudad? ¿Quién evalúa la baja o el alta médica? ¿Quién hace los informes internos para la adaptación al puesto de trabajo? ¿Quién visita la vivienda de los profesores enfermos? ¿Quién puede revocar las altas y las bajas? ¿Quién media cuando hay discrepancias con la seguridad social o la medicina privada? ¿Quién hace un seguimiento de la evolución de una enfermedad? ¿Quién investiga las bajas dudosas y reiteradas o las altas incompatibles con el trabajo docente?
Alguien se encargará de esas funciones, vamos a ser bien pensado; pero no es médico.
Señora ministra, ¿Qué nombre le ponemos al niño? Cuesta creer que sea totalmente imposible cubrir ese puesto de trabajo.
Publicitar la plaza en colegios médicos, en el SEPE, hospitales, médicos que han terminado la carrera, médicos de la Unión Europea... ¿No puede hacer nada el Ministerio de Sanidad y el de Asuntos exteriores?
La respuesta es que si lo pueden hacer no lo hacen.
Lo mismo hay un inspector médico fantasma que lleva su trabajo al día.
Que Dios y la Virgen de África velen por la salud del docente en su vida laboral.






