Los vecinos de la barriada de Zurrón, respaldados por el presidente de la asociación de vecinos de este punto de Ceuta, José Enrique Luque, han denunciado que desde hace varios años no pueden hacer vida normal en casa, ni siquiera asomarse a la ventana debido a la presencia de “bichos” procedentes del descuido de la arboleda.
Las casas ubicadas en el área conocida como “el nocturno”, la plaza que colinda con la bajada a la carretera, son víctimas de la despreocupación que la Ciudad ha mostrado durante años en relación a un tema que desde Zurrón se ha exigido sin pausa.
Se trata del mantenimiento de los árboles ubicados en el lugar mencionado. El punto de equilibrio entre el bienestar vecinal y la flora allí implantada se ha desestabilizado.
El presidente de la asociación de vecinos de Zurrón ha asegurado que llevan un largo periodo de tiempo solicitando un cuidado efectivo de la arboleda para evitar que su presencia suponga motivo de malestar para los vecinos, pero desde la Ciudad no toman medidas.
Un techo repleto de insectos
Hace unos días una vecina enviaba un vídeo al presidente de Zurrón en el que se podía observar el techo de su vivienda repleto de insectos, en invierno. Los vecinos temen que con la llegada de la primavera esta situación empeore.
“Las lluvias parecen haberlo removido todo”, dicen los vecinos, en relación a la gran cantidad de “bichos” que han aparecido.
Tender la ropa también se ha vuelto una odisea y las prendas tienen que ser sacudidas para no ser guardadas con insectos en el armario y cajones.
Por otro lado, hay niños, personas mayores y otros vecinos con distintas alergias de las que no se pueden librar ni en casa. Se ven obligados a mantener las ventanas cerradas durante todo el día.
Ni los vecinos de Zurrón con mosquiteras pueden abrir sus ventanas. Los bichos han encontrado la manera de penetrar en la vivienda, burlando cualquier intento de estos para evitar su entrada.
Ramas que llegan a las viviendas
La longitud de las ramas hace que casi se cuelen por las viviendas y su cercanía no ayuda a quienes presentan alergias.
Por otro lado, los vecinos denuncian, aunque no es el aspecto más importante, no ver nada desde sus balcones. Las vistas se han visto obstruidas por la alta crecida de los árboles. Su amplitud se está convirtiendo en un serio problema en Zurrón.
Las raíces, cada vez más grandes y fuertes, están rompiendo los azulejos y muros que dan a la carretera y temen que un día puedan derribarse y provocar “una desgracia”. Algunos de estos árboles presentan síntomas de enfermedad, “se ve como una malla blanca en algunos árboles”, dice una vecina.
Para que los niños no jugaran a fútbol, una petición procedente de algunos vecinos, colocaron arbolitos frente las viviendas, también un punto negativo para todos, según comunican, contribuyendo a todo lo mencionado.
La situación con la arboleda de este lugar es una problemática que se arrastra desde hace meses atrás y los vecinos no pueden más. Exigen medidas urgentes desde el gobierno local.
Presencia de procesionaria y peligro de caída
Luque ha querido compartir su preocupación por la altura que los pinos han alcanzado, contribuyendo a facilitar una caída en caso de temporal o cualquier otro motivo.
Estos también atraen mucha procesionaria a Zurrón y las familias con mascotas han mostrado sus quejas sobre “la despreocupación de la Ciudad” con esta difícil situación.
Otras deficiencias
Por otro lado, el presidente de Zurrón ha aprovechado para mencionar otras deficiencias que la barriada presenta y que no son solventadas. Los boquetes que presentan las calles están incentivando la presencia de roedores, un hecho cada vez más común.
“He llegado a ver a una rata y un gato jugando. Yo tendría que volver a nacer para poder creérmelo. Me lo cuentan y no doy crédito”, dice asentando el argumento de que esta normalidad está cada vez más asentada en Zurrón.
El mal estado de la pintura de las fachadas de las viviendas también ha sido un tema expuesto que contribuye a manchar la imagen del barrio.
En cuanto a los azulejos de las calles que fueron reformadas hace dos o tres años, muchos de ellos “están levantados”. Esto se debe a que, según cuentan los vecinos, no se colocaron bien desde un principio, viviendo las consecuencias de ello tempranamente. Además de provocar caídas y salpicones de agua cuando llueve, también deteriora el aspecto de la barriada.
Demanda de un parque infantil
“Hicieron un parque con dos cacharros”, dice una vecina. Cuando los residentes de Zurrón comparan su barriada con otras y las mismas instalaciones de la Marina, no pueden creer las diferencias encontradas.
Los niños de 6 o 7 años no encuentran su lugar, “solamente hay un caballito con unos muelles y poco más”. Los vecinos preocupados han demandado una reforma de estas instalaciones, “colocar resbaladeras”, etc.
Además, también han hecho hincapié en la existencia de muchos nuevos bebés y niños en Zurrón, resaltando la necesidad presentada.
Aspectos positivos
Por último, el presidente de la barriada ha querido mencionar que, por otro lado, “en cuanto a la petición de la instalación de los ascensores en las viviendas ha sido aceptado” y todo parece seguir positivamente su curso.
También se encuentran “arreglando el local social para que todos los vecinos puedan disfrutar de él en su totalidad”. De esta manera, los vecinos podrán continuar con sus actividades como de costumbre.
Moderación en que señores ...
Pues si en este barrio los gatos juegan con los ratones . Tenemos fotos ..
Aunque después de jugar son un suculento almuerzo para ellos .
Apoyamos al presidente.