La entrada masiva de inmigrantes desde Marruecos ha dado lugar a asentamientos en varias zonas de la ciudad. En las calles, acantilados y montes de Ceuta hacen vida muchos inmigrantes que no han aceptado el retorno voluntario a su país.
Hacen vida como pueden. En las explanadas cercanas a la playa del Trampolín, Delegación instaló treinta duchas y diez baños para ofrecer servicios básicos a las personas que permanecen asentadas en la playa.
Ante la falta de espacio suficiente para acoger a todas estas personas en condiciones adecuadas, una de las necesidades que deben afrontar quienes permanecen en estos asentamientos es el acceso a servicios básicos, entre ellos la posibilidad de cargar sus teléfonos móviles.
Una de las imágenes que deja esta situación es la de varios teléfonos móviles conectados mediante cables a una instalación eléctrica improvisada a varias farolas.
En la imagen pueden observarse numerosos cables, cargadores, baterías externas, regletas y teléfonos móviles enchufados a uno de estos precarios puntos de carga. Algunos de los dispositivos permanecen conectados simultáneamente, en una instalación realizada de manera improvisada para disponer de electricidad.
Esta práctica se estaría produciendo en distintos puntos donde permanecen asentadas estas personas, que recurren a las farolas como punto de acceso a la electricidad para mantener cargados sus teléfonos.
El teléfono móvil se ha convertido en una herramienta especialmente importante para quienes permanecen en Ceuta, tanto para comunicarse como para mantenerse informados sobre su situación.
Hace unos días conocíamos a Saida Lakrouss, traductora de árabe que se ofrecía a cargar los móviles de las personas que permanecen en la playa del Trampolín, lugar que ya cuenta con numerosas chozas que ellos mismos han construido.
Las conexiones pueden encontrarse al aire libre y junto a zonas de tierra, maleza y vegetación, con cables extendidos por el suelo y alrededor de las farolas.
La situación se produce además en un contexto en el que se han registrado incidentes relacionados con el fuego en algunas zonas donde permanecen asentados inmigrantes.
Hace menos de 24 horas, agentes de USESIC de la Guardia Civil evitaron un incendio en las inmediaciones del polvorín después de recibir el aviso de un ciudadano sobre maleza que estaba ardiendo a causa de una hoguera que hicieron varios inmigrantes y que se había descontrolado.
Estas imágenes alertan de otro nuevo incidente que puede volver a ocurrir, pues existe un riesgo real de incendio al realizar estas prácticas en zonas de mayor riesgo.
Es un goteo, pero existe. No tiene nada que ver con los intentos continuados de…
El Partido Animalista PACMA ha reclamado una respuesta “inmediata, coordinada y contundente” al Gobierno de…
El fútbol español vuelve a ponerse del lado de Ceuta en estos momentos tan complicados.…
Funcionarios de prisiones han querido trasladar un mensaje de ánimo y apoyo a los ciudadanos…
CCOO ha conseguido el reconocimiento de la turnicidad para los técnicos y técnicas de Integración…
El rector de la Universidad de Granada (UGR), Pedro Mercado Pacheco, ha reivindicado este viernes…